Producción de un dulce popular del sur del país crece ante demanda del mercado nacional

LOJA.-

El bocadillo, dulce preparado con panela y maní en los municipios de Paltas, Chaguarpamba, Celica, Olmedo, en la provincia de Loja (sur andino), fronteriza con Perú, hace cinco años se vende en mercados de las provincias de Azuay, Cañar, Guayas y Pichincha.

La Agencia de Desarrollo Empresarial (ADE) del Gobierno Provincial de Loja con la participación del Ministerio de Industrias (MIPRO) y la Universidad Técnica (UTPL), apoyan a productores del dulce a mejorar la calidad del producto para realizar la comercialización en mercados a escala nacional.

Una muestra de ese respaldo es la instalación de fábricas de producción de bocadillo en lugares en donde reportan mayor demanda, como es el caso de Paltas y Chaguarpamba. Cada año, durante agosto y septiembre se comercializan 3.500 quintales de bocadillo solo a la ciudad de Loja.

Para atender el requerimiento del resto de provincias en ambos meses duplican la producción. Los comerciantes de la localidad San Antonio en Paltas aseguran que desde el año pasado, distribuir el producto a otras provincias es más fácil, porque cuentan con una fábrica que agiliza la producción.

La preparación del bocadillo, desde mucho tiempo atrás, ha sido manual, indicó María Minga, una de las nueve comerciantes que ofrecen el producto en el mercado central de la ciudad de Loja. Ella, que está dedicada a ese negocio hace tres décadas, aprendió a preparar el dulce en casa.

Tiene un  fogón de tierra, pailas y utiliza leña para poner a punto la miel de panela. Después tritura el maní, previamente tostado, con molino y una vez en bandejas es mezclado en un molde, donde tomará la forma de una sola masa compacta, pero suave, que es cortada en cuadros, que tienen de tres a cuatro centímetros de diámetro cada uno.

El sabor deleita los paladares más exigentes en el país. Félix Paladines, historiador, expuso que ese dulce es originario de la zona subtropical de Loja. El investigador señaló que la producción de maní en el sector y la presencia de moliendas, impulsaron a campesinos a crear ese tradicional dulce.

Actualmente, el bocadillo es un producto que no falta en fiestas populares de provincias del sur de Ecuador. Azuay, es una zona eminentemente tradicional y apegada a creencias religiosas, en donde ofrecen bocadillos a creyentes de la Virgen del Cisne, patrona de este lado del país, como muestra de fe y veneración a la imagen.

La ADE reporta que a partir de esa creencia, los comerciantes ecuatorianos empezaron a producir el dulce con proyección nacional. El objetivo es exportar sin intermediarios y trabajan en la imagen de la envoltura que tendrá el producto y en tecnificar su elaboración.

En la provincia de Loja, 500 familias están dedicadas a la producción del bocadillo, que se vende en libras, cuyo costo es de USD 1,25.

Durante la presencia de la Virgen del Cisne en Loja, vendedoras del dulce instalan anualmente de 15 a 20 negocios en la feria comercial, organizada en honor a esa efigie, y ofrecen el producto.

Fuente: Andes.info.ec