Gineth Moreno: ‘No hay que grabar el placer, solo vivirlo’

GUAYAQUIL.-

Gineth Moreno, de 27 años, con su retocada figura está lista para volver a la acción. En septiembre se estrenará A toda máquina, en el horario de las 17:30 hasta las 19:00 por Canal Uno. Ella compartirá con Eduardo Andrade, Dennise Angulo y Tábata Gálvez. “Es un programa concurso, que contará con un segmento cómico. Sí creo que es bueno que nos tomemos un tiempo para prepararlo. No solo habrá humor, también un reality y la oportunidad de que el público pueda llevarse premios. De que va, va. Cada espacio es una responsabilidad, un reto que se asume. Mi trabajo es entretener al público. Me siento orgullosa y agradecida. Ya tengo cuatro años en esta empresa, ingresé como reportera”.

Antes el rating le quitaba el sueño. “Es una situación estresante, además desanima saber que ese día no te fue muy bien. Tratas de analizar qué es lo que se hizo mal y en qué se falló. Después me di cuenta de que la buena o baja sintonía no tenía que enfermarme ni complicarme la existencia. El respaldo de la gente lo sientes cuando estás en la calle o en algún lugar determinado… ¿eso quién lo mide? De mis aproximadamente 86.000 seguidores en Twitter, muchos me escriben, quiere decir que me están viendo. Si no me suena el teléfono celular o no me envían un tuit, entonces no existo. Soy de las que envían una foto… escribo un mensaje, me gusta mantener contacto con la gente de una u otra forma. Lastimosamente no puedo responderle a todo el mundo”.

La mayoría de mujeres cuando se retocan su cuerpo se ponen, no se quitan. La conductora se redujo sus glúteos porque consideraba que esta parte de su anatomía era demasiado grande. “Muchas mujeres se acomplejan por no tener, yo me sentía mal por tener. Creía que la gente decía que yo era pura nalgas y que me miraba solo por ellas. En mi familia son tremendamente nalgones. Cuando me reduje los glúteos no era con la intención de quedarme chata. Además con láser me definí el abdomen y también me quitaron las bolsas de los ojos”.

Estas no fueron sus primeras operaciones, hace 4 años se aumentó los pechos. “No tenía nada de nada. Un año después me realicé un cambio de implantes porque comencé a sentir ciertas molestias. Entonces ya no quise mis senos grandes, sino pequeños. Estos sumados a mis grandes glúteos… parecía Yayita, la novia de Condorito, muy voluptuosa. Muchos comentan que las intervenciones en esta zona son dolorosas. Creo que se sienten molestias cuando te pones, no cuando te sacas”.

Sus seguidores no estuvieron de acuerdo con que se redujera los glúteos porque los consideran unos de sus mayores atractivos. “Me comentaron que no debí haberlo hecho, que yo estaba bien, que era perfecta. Repito, lo hice para no sentirme voluptuosa. Me siento mejor y eso es lo importante. Era lo que yo quería”.

“El doctor Luis Bitar me dijo que le daba miedo tocarme los glúteos porque no quería que nadie lo odie. No me pienso hacer nada más, lo único que me tocaría de nuevo es mi abdomen si vuelvo a ser madre”. Tiene una hija, Eliana. Su pareja, Johnny Villalobos, “sabía cuál era mi complejo, por ello me apoyó sin hacer preguntas. Ya no lo iba a atormentar, diciéndole cómo me veía. Él lo entiende porque sabe lo que pienso y siento. Johnny se encontraba en España cuando me hinché debido a un descuido de mi parte”. Para Gineth la belleza no está en lo físico, sino en lo espiritual. “Quiero que recuerden a la mujer humilde y sencilla. Me gusta que me digan que nunca cambie y que les agrada mi forma de ser”.

Lo fastidioso de la fama, según Gineth, es la pérdida de la privacidad, “que la gente meta la nariz en tu vida, que se especule y opine. Que tu vida deje de ser tuya, y sea la de otro. No me gusta haber perdido mi espacio”.

En la televisión, ella tiene casi cinco años. Hizo papeles de extra en TC. Pero desde los 16 se inició en lo musical. Fue integrante de Las Musas. “Recibí una llamada de Gastón Carrera, quien me propuso ser reportera de Vamos con todo, de RTS. Consideraba que yo debía estar en la tele”. Después Gineth formó parte del programa Sapos y culebras. Cuando este salió del aire ingresó a Canal Uno. En lo primero que intervino en esa cadena fue en Infiltrados, luego en Bar millonario, Las tardes son de Carolina, Proyecto Diosas, Cántalo, Báilalo (cinco temporadas), Mini ídolos y próximamente A toda máquina. “Pensar que hay cientos o miles de personas viéndome me produce cosquillas en el estómago. No sabes con qué clase de participantes te vas a encontrar o cuáles serán sus reacciones”.

La experiencia más dolorosa para Gineth fue cuando a través de internet se difundieron fotos en la que aparecía desnuda y también un vídeo en el que se la veía manteniendo relaciones sexuales con Johnny Villalobos. “Fue el momento más difícil de mi corta carrera y de mi vida. Un montón de veces pensé que lo mejor era irme del país con mi hija. Si yo fuera un ama de casa común y corriente, a nadie le importaría mi vida privada, pero como soy una persona de pantalla estoy en el ojo público. Me afectó en mi entorno, por mi hija, soy la hermana mayor y también tengo padres. Ellos se enojaron. Durante dos meses no me hablaron, no los vi. Saben cómo soy, pero la vergüenza les pudo más. Mi progenitor trata con ejecutivos a diario … y aunque mi mamá es un ama de casa, le duele lo que la gente hable de mí. Lo del vídeo fue una experiencia muy dura, que ocurrió hace más de un año”.

La presentadora dice ser frontal y sincera. “Pude haber negado que yo era la de las imágenes, pero la mentira no va conmigo. Siempre supe quién fue la persona que trató de hacernos daño. Grabamos con Johnny este vídeo. Fue por morbo y lo peor que he hecho. Estábamos en Panamá, completamente ebrios. Cuando lo vimos nos reímos, lo borramos, pero el teléfono tenía una memoria interna. De ahí lo rescataron. Creo en la justicia divina. A Johnny también lo afectó porque tiene hijos adolescentes”.

Cuando ocurrió este escándalo, se dijo que era una estrategia de marketing. “Jamás haría algo así por publicidad”. Gineth admite que aprendió la lección. “No hay que grabar los momentos de placer. Solo hay que vivirlos. Cuando tenga la edad necesaria se lo explicaré a mi hija. Por mis errores no quiero que agache la cabeza”.

Otro de los malos momentos que vivió la pareja fue cuando él viajó a España en octubre del año pasado. En ese país se encuentran sus hijos. Retornó a Ecuador al mes siguiente. Por segunda ocasión tuvo que irse a Europa y estando allá le dio un preinfarto. “Estuvimos incomunicados por algunos días, inicialmente me deprimí. Le pedí a Dios para que me dé fuerzas. En el canal no me daban permiso para viajar. Me di cuenta de que esta era una prueba más. Johnny es el hombre de mi vida. No estamos casados, pero yo prefiero ir despacio. Llegará el momento indicado. Cuando una mi vida a la de él, me gustaría vestirme de blanco y tener otro hijo”.

Fuente: Expresiones.ec