Aguaje destruyó casas y cabañas en tres provincias

Sectores afectados están en Esmeraldas, Manabí y El Oro. La anomalía del mar es entre el lunes y hoy.

BAJO ALTO-RIOVERDE-JAMA.-

Balnearios y localidades pesqueras de Esmeraldas, Manabí y El Oro quedaron golpeados por el aguaje que empezó el lunes pasado y termina hoy en la faja costera ecuatoriana. El saldo: daños en muros y pequeños malecones, caída de tres casas y al menos 13 cabañas y ramadas usadas para servicio turístico; además de la caída de postes de energía eléctrica.

Entre el miércoles y ayer, los efectos mayores se presentaron en El Matal, localidad del cantón manabita de Jama, y en los balnearios orenses de Bajo Alto y Jambelí.

El Matal es un puerto pesquero donde unas 300 personas se dedican a faenas. Allí, unas diez cabañas y ramadas fueron destruidas por las fuerza de las olas. Estas instalaciones eran de madera y techos de cade, y se empleaban para protegerse del sol en época de playa y también para realizar las transacciones de la pesca, manifestó Ramón Chávez, responsable de la Sala Situacional de la zona.

En el balneario de Bajo Alto, tres cabañas de venta de comida, entre ellas el comedor Angelita y el bar-restaurante Los Amigos del País, resultaron destruidas. “Unos cinco metros de la playa se perdieron esta semana”, dijo Francisco Ángel, habitante del sector.

Los comerciantes y familiares que viven cerca de la playa señalaron ayer que existe temor por la fuerza de las olas. Ellos esperan obras para proteger la zona turística y los locales de comidas de mar.

“Desde la década del ochenta del siglo pasado hasta ahora, por lo menos un kilómetro de playa se ha perdido producto de los aguajes. Aquí teníamos iglesia, hosterías y viviendas”, señaló Ángel, quien dijo que temían que los turistas dejen de visitar el balneario.

Kléver Matos, dirigente de la comuna, advirtió que las pérdidas seguirán en la zona donde funcionan los comedores. “Hay polémica por la reubicación de los que viven en la orilla del mar con un proyecto del Gobierno. Pedimos que se haga un muro porque la gente vive del comercio”, refirió.

En total, son 76 familias las que serían reubicadas y la mayoría corresponde a las que tienen sus negocios de comida. La gente pide que se culmine la construcción del muro de escollera, que está paralizada.

Las olas también afectaron la zona sur de la playa de la isla Jambelí, a la que solo se accede en bote desde Puerto Bolívar, parroquia de Machala. En un tramo de un kilómetro, cinco postes de energía eléctrica quedaron en el piso porque sus bases se debilitaron. Ayer se realizó la reubicación y reparación de las redes eléctricas.

Dos viviendas y el casino del Ejército corren peligro. Un proyecto de colocación de muros de escolleras se está construyendo y debía entregarse en agosto de este año, pero los trabajos se prolongaron y ahora se anuncia para diciembre.

En esta isla el sistema de agua potable, la red eléctrica y las viviendas de 22 familias están en riesgo. Hoy, la Secretaría Nacional de Riesgos de El Oro realizará una inspección técnica de los daños.

Mientras que en el cantón Rioverde, Esmeraldas, donde se presentaron los primeros daños por el aguaje, con la destrucción de tres casas, la tarde y noche del miércoles y el amanecer de ayer el agua no causó más daños, pero volvió a inundar los mismos sectores anegados desde el pasado lunes en que se inició el aguaje.

Sin embargo, con el pasar de las horas aparecieron otros sectores afectados y cuyos habitantes claman por ayuda de urgencia. Eso ocasionó una protesta el pasado miércoles en las afueras del Municipio.

En esta entidad ayer se tramitaba una partida económica, según sus personeros, para la construcción de un muro de contención, cuyo costo asciende a tres millones de dólares.

El alcalde de Rioverde, Luis López, se encontraba ayer en Quito tramitando los recursos. Mientras que decenas de habitantes de los barrios El Manglar, Palestina Bajo, Punta Arena y el sitio llamado Recodo optaron por abandonar sus viviendas, por el peligro.

Ayer, el agua impactaba en el muro de contención construido por habitantes del lugar en el sitio El Manglar, mientras empezó a llegar maquinaria pesada del Ministerio de Transportes y Obras Públicas para colocar barreras de tierra y evitar que el agua destruyera otras quince viviendas que están en riesgo.

Fuente: Diario El Universo