Bus cayó a un abismo y tiñó de luto últimos días del año

PELILEO (TUNGURAHUA).-

La magnitud de la tragedia vial dejaba estupefactos a decenas de curiosos, policías y personal de socorro. Al costado derecho de la vía Píllaro-Ambato, en los peñascos de La Joaquina estaban desparramados accesorios del bus, heridos y algunos cadáveres. Se veían además prendas de vestir desgarradas, frutas y productos agrícolas.

Abajo, a 200 metros de la vía estaba, semidestrozado, el bus 16 de la coop. Píllaro, que llevaba unos 50 pasajeros, mucho más de su capacidad, y que, a las 09:30 de ayer, cayó al abismo luego de que aparentemente perdió los frenos. El saldo trágico hasta las 16:30 de ayer era de 13 muertos y 37 heridos. Un accidente mortal más al finalizar un año en el que los siniestros producidos por buses han dejado decenas de víctimas.

El testimonio de Rosa Guancachana, sobreviviente, resume lo que se vivió segundos antes del accidente: “Cuando el carro venía por la bajada y vimos que tomaba velocidad, el controlador se arrodilló en el pasillo y con las manos al cielo dijo que se fueron los frenos, que solo Dios nos podrá salvar. Todos comenzamos a desesperarnos”.

El rescate de heridos y la extracción de los cadáveres fueron difíciles. Incluso, tres cuerpos estaban atrapados por la carrocería del carro y la tarea tomó hasta pasado el mediodía.

La unidad 16, placa IAF-966, luego de traspasar la baranda de seguridad fue a parar casi a la orilla del río Culapachán.

Los heridos fueron llevados a los hospitales Docente Ambato, Municipal La Merced y Píllaro, así como a clínicas privadas. Mientras, en la morgue del Docente Ambato se vivían momentos de intenso dolor.

Allá llegaban los familiares para reconocer los cuerpos. El llanto desgarrador era constante. Igual se vivía en los pasillos del área de Emergencias.

Susana Guancachana, hermana de Rosa, la sobreviviente, criticó la irresponsabilidad del conductor de la unidad, que llevaba 50 personas. “Tienen que entender que transportan personas, no cosas o animales para que vayan por ahí matando a gente inocente”, refirió.

Según el coronel Gustavo Terán, comandante de la subzona 18 de la Policía Nacional en Tungurahua, el chofer de la unidad sería Abel Sánchez, quien no aparece ni en la lista de heridos ni fallecidos y se lo busca en alguna casa de salud.

En tanto, el general Juan Ruales, director nacional de Tránsito, dijo que la posible causa del accidente sería una neutralización de la caja de cambios o la cristalización de las zapatas. “Eso pudo haber sido previsto en las revisiones mecánicas que tienen que hacer los conductores, especialmente por aquellos que utilizan transporte público”, indicó.

Más datos: Víctimas
Fallecidos
Sebastián Maiza, de 9 meses; Álisson Saquinga, de 8 años; Germán Viteri, 36; William Zambonino, 26; Édison Ron, 62; Joffre Placencia, 16; Mayra Mera; Gilberto Avilés, de 18; Sergio Duche, 40, Estefanía Sabando; Oswaldo Aucapiña; María Caiza, de 34; y una persona no identificada hasta las 16:00 de ayer.

Algunos de los heridos
Bélgica Lagua, Wilson Ramírez, Manuel Roldán, Mercedes Lara, José Oñate, María Tituaña, Julio Moya, Fernanda Calvopiña, Irma Pullupaxi, Diana Bautista, Flora Moposita, Lucía Amores, Rosa Saquinga, entre otros.

Testimonio: Sobreviviente
Rosa Guancachana
Estoy viva de milagro
“Todo fue horrible. Veo que estoy viva de puro milagro al comprobar que tengo fracturas en las piernas. Junto con otra persona fui la primera que salí despedida del bus cuando este comenzó a caer en el abismo. Me quedé atrapada en los matorrales que hay en la ladera y luego llegó gente que me ayudó a salir. Cuando el carro iba cayendo, se escuchaban gritos desesperados de los pasajeros porque también cayeron muchas piedras de la ladera, todo fue trágico”.

Fuente: Diario El Universo