China logra su primer acoplamiento espacial automático en misión tripulada

AFP | PEKÍN

China logró este lunes su primer acoplamiento espacial en modo automático con astronautas a bordo, quienes además consiguieron entrar en un módulo, preludio de una futura estación espacial.

La nave Shenzhou (“Nave divina”) IX, que despegó el sábado desde la base de Jiuquan en el desierto de Gobi con dos hombres y una mujer a bordo, se acopló al módulo Tiangong-1 (“Palacio celestial”) poco después de las 06H00 GMT del lunes, según las imágenes difundidas por CCTV.

Unas tres horas más tarde, el jefe de la tripulación Jing Haipeng abrió la puerta del módulo espacial e ingresó junto a Liu Wang, mientras que Liu Yang, primera mujer enviada por China al espacio, les siguió un cuarto de hora después.

Los tres astronautas que, en situación de ingravidez, efectuaron operaciones sobre instrumentos a bordo del módulo espacial, interrumpieron su trabajo para posar ante las cámaras mientras que en el centro de control en Tierra eran aplaudidos.

El 3 de noviembre pasado, la nave no tripulada Shenzhou VIII se acopló por primera vez a Tiangong-1, lanzado el 29 de septiembre, antes de separarse del módulo y renovar la operación once días después.

La principal tarea de la tripulación de Shenzhou IX durante esta misión de 13 días será el acoplamiento manual, otra novedad para China.

Según informaciones de prensa, Shenzhou IX y Tiangong-1 deberían permanecer unidos durante seis días antes de separarse para preparar luego este acoplamiento a cargo de la tripulación. Una técnica que podría resultar necesaria en caso de fallos en los sistemas automáticos.

La tripulación ensayó la maniobra 1.500 veces en tierra, acción delicada cuando las dos naves giran alrededor de la Tierra a unos 28.000 km/h y que pueden destruirse mutuamente en caso de colisión.

El dominio de la técnica de acoplamiento espacial en órbita alrededor de la Tierra es una etapa crucial en la conquista del espacio, dominada ya por los rusos y los estadounidenses en los años 1960.

El programa de vuelo tripulado chino se propone de aquí a una década dotar al país de una estación orbital en la que una tripulación pueda vivir de forma autónoma durante varios meses, según el modelo de la ex estación rusa Mir o de la ISS.

Paralelamente, China participa en una carrera hacia la Luna, y espera ser el primer país asiático en pisarla. En el marco de su programa “Chang’e”, ya envió con éxito dos sondas lunares, en 2007 y 2010.