Código QR, una herramienta del marketing en crecimiento

Esa especie de rompecabezas formada por cuadritos blancos y negros parece ocupar cada vez más espacios. Se empieza a asomar en productos, vitrinas de locales comerciales, restaurantes y publicaciones con un único fin, que las personas se transporten de la realidad física a la realidad virtual para ampliar sus experiencias.

El código QR, como se llama a esta evolucionada generación del código de barras, toma su nombre de ‘Quick response’ (término en inglés para ‘Respuesta rápida’) y se ha convertido en una de las últimas herramientas del marketing y de la publicidad.

Es un módulo que almacena información pero, a diferencia del código de barras común, este tiene mayor capacidad de memoria y para decodificarla no se necesita un lector, sino una cámara de PC, smartphone o tablet. Sin embargo, es necesario que el dispositivo cuente con un software especial que se puede descargar de manera gratuita.

También es importante que el dispositivo tenga acceso a internet, ya que por lo general, los códigos QR direccionan al individuo a un sitio web.

Germán López, del Grupo Just Clic, dice como ejemplo que en un local comercial un usuario puede escanear el código y acceder a una página web, encontrar más información, descuentos o contenidos multimedia para la interacción.

Él recuerda que para el Campus Party Quito, la feria de tecnología más grande del país que se realizó en septiembre pasado, usó junto con sus compañeros de la empresa unas camisetas que tenían códigos QR estampados. “Las usamos todos los días y la gente podía escanear el símbolo y registrarse como usuarios para un proyecto web”, cuenta López, de 30 años.

Pero el QR no solo sirve como vehículo hacia una página web. De hecho, su funcionalidad inicial fue la de registrar repuestos en la fabricación de automóviles. Lo creó una subsidiaria de Toyota en Japón, en 1994. Además, se lo utiliza mucho en la administración de inventarios de productos.

David Solís, director de desarrollo y cofundador de la agencia de marketing Geeks Ecuador, señala que ellos han utilizado el código QR para otros motivos. “Usualmente, los utilizamos para llevar un mensaje mediante video, realizar una acción inmediata como marcar a un teléfono definido o generar mecánicas de concurso con los usuarios”, cuenta.

Según el portal de tecnología Mashable, un bar en Estados Unidos encontró la forma de vender más cervezas usando este código. En el lugar, un hombre podía comprar una cerveza para la mujer que deseaba conocer y esta incluía un QR por el cual ambos se comunicaban con sus smartphones.

En abril, Fred Bosch, un argentino residente en España, se tatuó un QR en el brazo y lo subastó por eBay. El ganador fue una compañía de marketing de España. Y aunque el uso de los códigos QR en Ecuador aún no es tan común como en EE.UU, Europa o Japón, Solís señala que con el rápido crecimiento del número de personas con smartphones, “el público ecuatoriano está en una ola tecnológica” y agrega que las marcas deben valerse de esta ventaja para lograr llevar su comunicación a los clientes.

Fuente: Diario El Universo