Comando armado roba el cadáver de líder de Los Zetas

MÉXICO, AFP.-

El cuerpo identificado como el de Heriberto Lazcano Lazcano, líder del poderoso cartel de Los Zetas, fue robado ayer, junto con el de otra persona, por un comando armado de una funeraria en Coahuila, norte de México, informó Homero Ramos, fiscal de ese estado.

En la funeraria del poblado de Sabinas “se presentó un comando armado cubierto el rostro y fuertemente custodiado, el cual después de someter al personal, tomó los cuerpos, los metieron en la carroza y los sustrajeron de las instalaciones”, dijo Ramos en conferencia de prensa transmitida en vivo por la televisión desde Saltillo, capital de Coahuila.

La Marina de México había señalado previamente que las huellas dactilares y fotografías tomadas a uno de los cadáveres se corresponden con los de Lazcano, ‘El Lazca’, un exmilitar que se había convertido en los últimos años en jefe de Los Zetas, uno de los más sanguinarios carteles del narcotráfico.

Enfrentamiento

Ramos explicó que al momento de enfrentarse con los militares el domingo en un campo de béisbol, los dos hombres iban a bordo de una camioneta, donde quedó el cadáver del conductor, mientras que el acompañante cayó abatido al bajar del vehículo y tratar de huir.

De acuerdo con el análisis de las imágenes fotográficas tomadas al criminal abatido, “los rasgos fisonómicos coinciden con los de Heriberto Lazcano Lazcano”, añadió la dependencia.

Sello sanguinario

Heriberto Lazcano, alias ‘El Lazca’ fue fundador y líder de Los Zetas, uno de los carteles más poderosos de México y al que puso su sello sanguinario que ha sumido al país en una espiral de violencia.

Distintos autores subrayan su naturaleza violenta y su ambición, que lo llevó en 1991 a enlistarse en el Ejército, donde ascendió rápidamente.

El especialista en asuntos del narcotráfico Ricardo Ravelo, autor de un libro sobre Los Zetas, lo presenta como “uno de los más sanguinarios” capos que “puso de moda la decapitación” y que reclutó a los militares kaibiles guatemaltecos para perpetrar sangrientas masacres.

El estadounidense Samuel Logan, autor del libro sobre Los Zetas “The Executioner’s Men”, señala que Lazcano formó parte de los Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales (GAFE), conformado por militares mexicanos entrenados en Estados Unidos.

Lazcano era uno de los narcotraficantes más buscados por el gobierno de México, que ofrecía una recompensa de 2,6 millones de dólares por su captura, mientras que Washington agregó 5 millones más.