¡Corinthians, brillante campeón!

El Sport Clube Corinthians Paulista de San Pablo es el nuevo y brillante invicto campeón de la Copa Santander Libertadores de América 2012.

“O Timao” derrotó en el segundo choque final a Boca Juniors por 2-0 en un colmado estadio Pacaembú y se consagró asi por primera vez en la Copa Libertadores, la 53º edición. Emerson Sheik, autor de los dos goles, ambos de gran factura, resultó el ídolo de la noche.

Los dirigidos por Tite se consagraron con una notable campaña, terminando invictos y habiendo recibido apenas cuatro goles en los 14 partidos de Copa que disputaron.

El club más popular de San Pablo, con más de 35 millones de torcedores quebró además, 20 años de racha de equipos brasileños sin poder vencer a rivales argentinos en finales de Libertadores.

Hasta pasada la madrugada las calles y avenidas más trasnsitadas de la ciudad se llenaron de “fieles” seguidores de Cortinthians para celebrar uno de los títulos más importantes de su historia.

La presión de Corinthians pudo más y festejó invicto

La final de esta noche de miércoles siguió en grandes líneas la partitura del partido de ida, con dos equipos cerrados, sin arriesgar demasiado en los primeros compases y con los nervios a flor de piel, lo que se plasmó en un primer revuelo por una falta antes de que el reloj marcase cinco minutos.

Corinthians intentaba hacer daño usando principalmente el desborde en velocidad y los centros al área de Jorge Henrique desde la derecha o los cruces de Emerson desde la izquierda.

El técnico Julio César Falcioni pretendía, en cambio, bajar las revoluciones al juego, con un toque más lento, estudiado y que, por lo general, tendía a inclinar el local hacia los dominios de Pablo Mouche, con el objetivo de ganar la espalda a la defensa en línea de los brasileños.

La fuerte presión que Corinthians ejercía en cancha contraria hizo a Boca pasar apuros en algunos momentos de la primera parte, pero los hombres de Tite, aunque maniataron a sus rivales, les faltó la chispa necesaria para desequilibrar.

Alex fue el autor de los únicos dos tiros a puerta antes del descanso, ambos desde fuera del área y sin demasiado peligro, aunque sí pusieron a prueba la atención de Agustín Orión, primero, y luego del uruguayo Sebastián Sosa, que ingresó a la media hora cuando se lesionó el arquero titular xeneize.

La tibieza de la primera parte se disipó de un plumazo tras el descanso, cuando Corinthians abrió el marcador en una jugada a balón parado, en la que Emerson Sheik fusiló la portería aprovechando el desconcierto de la zaga argentina y una providencial asistencia de tacón de Jorge Henrique.

A Boca el gol no le sirvió para reaccionar, la transición entre la defensa y el ataque no funcionaba como era de esperar, con Riquelme vigilado siempre de muy cerca por la pareja de volantes de Corinthians, Ralf y Paulinho.

El equipo porteño se acercó al gol en una jugada a balón parado, en la que un testarazo de Mouche que atajó el portero Cassio con unos reflejos primorosos. Pero, a continuación, Emerson mató el partido con el segundo tanto, después de robarle la bola a Schiavi en el centro del campo y cabalgar en solitario para superar con un tiro cruzado al guardameta Sosa en el mano a mano.

El conjunto brasileño, especialista en controlar el juego y en defender, le bastó con aplicarse atrás para controlar los últimos intentos del Boca y después si, festejar la por muchos años soñada Copa Libertadores, que ahora posará en sus vitrinas.
Conmebol.com y Efe