Cuatro niños se quedaron sin padres

GUAYAQUIL.-

La madrugada de ayer, Julio César Ronquillo Perea, de 23 años, y Nelson José López Domínguez, de 45, fueron asesinados en distintas partes de la urbe. Ambos hechos dejan a cuatro menores en la orfandad.

El primer caso se suscitó a la 01:00 de ayer, cuando Ronquillo habría sido asesinado con una puñalada en el pecho por Carlos Vicente Moreno Quinde, en una vivienda de las calles 14 y 4 de Noviembre, en el oeste.

Karina Marcela Jordán Beltrán indicó en la denuncia realizada en la Fiscalía que se encontraba con la víctima, quien había sido su conviviente, en su casa conversando y de un rato a otro apareció su exesposo.

“Él ingresó a la vivienda y lo empezó a agredir con un puñal mientras mi hija y yo intentábamos quitarle el arma. Luego él se dio a la fuga y llevé a Julio (Ronquillo) al hospital Guayaquil porque aún respiraba”, explicó en el escrito la mujer.

Mientras tanto en los exteriores de la morgue de Policía, Karina Cruz Veintimilla, de 19 años, quien era la actual conviviente de Ronquillo, indicó que desconocía la relación que él tenía con Jordán y que él deja en la orfandad a un bebé de nueve meses. “Yo no puedo creer que haya muerto y peor que sea a causa de una mujer, al parecer él me engañaba y ellos se veían ahí”, comentó la joven.

En otro hecho criminal, ocurrido a las 03:30, López Domínguez fue asesinado con un tiro en la cara por un antisocial, en el km 12 de la vía Perimetral.

Luis Mendoza, compadre de la víctima, manifestó que se trasladaban en un taxi y que vieron que un amigo de ambos era agredido por tres sujetos.

“Él se bajó a ayudarlo y uno de ellos le disparó y lo mató”, comentó el acompañante.

Fernando Bermúdez, amigo del ahora occiso, expresó que el fallecido se dedicaba a realizar trabajos de limpieza en Los Ceibos y vivía en la cooperativa Juan Montalvo. Dejó tres hijos menores en la orfandad.

Fuente: Diario El Universo