España retira más de 900.000 tarjetas sanitarias

MADRID.-

En las manos de Segundo Jacho ondea la bandera de Ecuador a los pies del hospital madrileño Gregorio Marañón. Este maestro albañil en breve pudiera engrosar la lista de inmigrantes afectados por la medida impuesta por el gobierno español de retirar la tarjeta sanitaria a los extranjeros que carecen de su documentación en regla y que ayer entró en vigor.

Jacho acumula tres años sin empleo. Teme que le denieguen la renovación de sus papeles y luego pierda el acceso a la sanidad gratuita. El quiteño estuvo detrás de una de las pancartas en las que ayer se reclamó en Madrid el derecho a gozar de un sistema de salud pública universal. Como él, centenares de personas gritaron: “No son recortes, es xenofobia”, respaldados por la plataforma Red por el Derecho a tener Derechos.

En total, 910.342 foráneos ‘sin papeles’ o que no cotizan a la Seguridad Social dejarán de recibir atención sanitaria gratis. De esa cifra, unos 500.000 pudieran no residir en la Península y haberse beneficiado de la gratuidad del Sistema Nacional de Salud para una intervención puntual. Es a lo que el Ejecutivo español llama “turismo sanitario” y que busca combatir para ahorrarse $ 1.800 millones al año.

Los afectados no dejarán de recibir asistencia, pero el pasado viernes la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría dijo que “tendrán que buscar los mecanismos necesarios para el reintegro y reembolso de los gastos ocasionados”.

Siete comunidades autónomas anunciaron que no acatarán la reforma. Para ellas también hay una advertencia: “Deberán definir cómo lo van a sufragar”.

Ecuador redacta en estos días un borrador para firmar un convenio de reciprocidad con España que evite que los ecuatorianos se vean afectados por la medida.

“Los inmigrantes son gente sana y vienen aquí a trabajar y aportar, y los informes que manejamos demuestran que van entre el 20% y el 30% menos a los sistemas públicos de salud”, sostiene Miguel Falcones, presidente de Médicos del Mundo en Madrid.

“No hay un ahorro sino un recorte de derechos. Aumentarán la mortalidad, el sufrimiento, los problemas de salud pública, y se fomentará una mayor prevalencia e incidencia de las enfermedades”, manifestó el dirigente.

Fuente: Diario El Universo