Imparable tráfico de combustible en el norte de Esmeraldas

ESMERALDAS.-

Comprar en 98 centavos de dólar el galón de gasolina artesanal y venderlo hasta en cinco dólares, sería una de las causas para el repunte del tráfico de combustible en la zona norte de la provincia de Esmeraldas.

Ese análisis lo hace de manera no oficial personal de Inteligencia Naval, Subcomando de Guardacostas, Grupo de Trabajo 1.4 y la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero de Esmeraldas (Arch-E) sobre la base de los 44.357 galones de combustible incautados de manera conjunta hasta octubre de este año.

De esa cifra, 21.711 galones fueron decomisados por los guardacostas, que, según el mapa georefencial de las últimas detenciones de embarcaciones, todas con tripulantes colombianos, la nueva zona de tráfico está entre los límites de las parroquias La Tola, Limones y El Cauchal.

¿Aumentó el tráfico o controles?

Esa cantidad supera lo incautado en los dos últimos años por la Armada, a lo que se suman los 114 motores fuera de borda decomisados, de los cuales 96 han sido denunciados como robados por la piratería.

Ese método de atraco en alta mar tiene mucha relación con el tráfico de combustible, debido a que las 24 embarcaciones con 48 tripulantes retenidas y detenidos no han logrado ser justificadas. En la mayoría de los casos cada embarcación navega con dos motores de 75 caballos de fuerza y en horarios nocturnos.

“Hay quienes prefieren vender de manera ilegal el combustible que utilizarlo para la faena de pesca”, refirió una fuente militar, comentario con el que coincide el jefe de la Arch, Eduardo Montaño Nazareno, quien agrega que muchos de quienes compran motores y sacan los papeles para hacerse pasar de pescadores.

Documentos en regla

“Cuando compran el producto (gasolina) nos presentan todos los documentos solicitados y, según la Ley, no podemos negarle la venta; al parecer lo ilícito está en que no todos salen a pescar”, manifestó el funcionario.

Aseguró que en ocasiones hay quienes piden que todo su combustible sea envasado en un solo tanque de 55 galones de capacidad, cuando lo correcto son pomas de 18 galones, siendo ahí donde nace otra disputa.

Hunden evidencias

En más de una ocasión, los traficantes de combustible al verse interceptados por los entes de control en alta mar, prefieren hundir la embarcación y lanzase al agua para evitar ser aprehendidos.

El caso más reciente ocurrió el último sábado a eso de las 23:00 en las afueras de la bocana del río Santiago, parroquia La Tola, cantón Eloy Alfaro, provincia de Esmeraldas, donde el lanchón propulsado por cinco motores fuera de borda y tripulado por 11 personas, fue hundido por los traficantes.

Para ello, quitaron el tapón de la embarcación que por el peso y la fuerza corriente del mar no pudo ser llevada como evidencia, no así seis de los 11 hombres que fueron trasladados a tierra para que respondan por el ilícito.

Fuente: Diario La Hora