Investigan golpiza propinada a jornalero ecuatoriano en Nueva York

EFE, NUEVA YORK.

La Secretaría Nacional del Migrante ecuatoriano (Senami) y el Consulado de ese país en Nueva York pidieron hoy información que conduzca al arresto de los agresores del jornalero Bolívar Méndez, que fue atacado a golpes en la localidad de Peeskill, al norte del estado.

El ecuatoriano, de 42 años, fue agredido el pasado domingo por cuatro jóvenes que le golpearon hasta dejarlo inconsciente cuando se dirigía a su hogar.

El jornalero fue atendido en un hospital local y ya se encuentra en su hogar, donde se recupera de los golpes, mientras las autoridades continúan con la investigación, señaló la Senami en un comunicado de prensa divulgado en Nueva York.

“En el momento que ingresó a la casa, tenÍa la cara hinchada y yo me asusté mucho y llamé a mis hermanos”, dijo Cecilia Uday, esposa de la víctima.

La Senami indicó además que están brindando asesoramiento legal a Méndez, quien presuntamente fue agredido por un grupo de afroamericanos.

“El proceso legal que vamos a seguir es el asesoramiento en la parte criminal del caso, y sobre todo, que entiendan las etapas del proceso. Lo primero que debemos hacer es demostrar que hubo un crimen”, indicó, por su parte, la abogada Lyda Marcela Tyburec.

Las autoridades ecuatorianas en Nueva York se reunieron con el sargento de la PolicÍa de Peeskill a cargo del caso, John White, quien les informó que están investigando los hechos.

“Existe un reporte, no está cerrado el caso, que es muy reciente, y solamente cuando ya tengamos muy claro el tema, lo haremos público. Por lo pronto, si la vÍctima recuerda algo, que nos lo haga conocer inmediatamente, lo mismo para sus amigos o familiares”, señaló White.

Por su parte, el cónsul Jorge López recordó que no es la primera vez que un inmigrante de su país es agredido en Peeskill, al referirse al caso de José Serrrano, ocurrido en 2010.

Serrano, un obrero de la construcción, fue atacado por cuatro afroamericanos y debido a los golpes recibidos perdió un riñón  y resultó además con tres costillas fracturadas y lesiones en el rostro. Sus agresores están en la cárcel.