Ítalo Estupiñán, el ecuatoriano amado en México

italo-estupinan--el-ecuatoriano-amado-en-mexico-2016032051050-37d4ffb18b14bccaefcab3f4f6f488adFue el primero en ir a tierra ‘azteca’, donde se radicó y perdió la vida.

Con 22 años llenó sus maletas y partió hacia un país desconocido. No sabía que allí pasaría los mejores momentos de su vida e incluso desconocía que allí daría su último respiro.

Luego de 42 años de haber vivido en México, el ecuatoriano Ítalo Estupiñán falleció el martes debido a un infarto. “Es una noticia demasiado triste. Fue un delantero que hizo mucha historia en México y que abrió la puerta para que más ecuatorianos jueguen allá”, resalta Ermen Benítez, exjugador.

Pese a que se radicó en el país ‘azteca’, el exfutbolista visitaba constantemente Ecuador y aprovechaba su tiempo al máximo para reunirse con su familia y amigos. “La última vez que lo vi fue acá en Guayaquil”, cuenta Benítez.

Laureado fuera del país

Estupiñán intentó iniciar su carrera en el Aucas, pero fue rechazado por el entrenador de esa época. No se dio por rendido y logró fichar por el Macará de Ambato, con el que debutó a los 17 años. Su calidad hizo que pase a El Nacional, con el que fue campeón y con el que pudo participar en dos Copas Libertadores de América.

Quizá esa fue la vitrina para que el esmeraldeño se abriera paso al fútbol mexicano, el que le recibió en 1974. Fichó por el Toluca, con el que fue campeón con un tanto del ecuatoriano.

En 1977 pasó al América con el que logró el título de la Copa Interamericana un año después de su llegada. En 1980 fue al Atlas Campesinos y selló su participación en el país ‘azteca’ en el Puebla, con el que también se consagró.

El exdelantero se ganó el respeto del fútbol mexicano, por eso los medios de comunicación lamentan la partida y resaltan el éxito que tuvo. “Con el solo hecho de su llegada a nuestro país, Ítalo ya había comenzado a escribir su nombre con letras de oro en nuestro balompié pues era el primer jugador ecuatoriano en defender los colores de club mexicano; talentoso, impredecible, veloz y ágil como felino, el periodista Ángel Fernández lo bautizó con el que sería su apodo eterno: ‘Gato Salvaje’”, escribió Estadio Deportes, de México.

Estupiñán se radicó en Toluca y se dice que tenía negocios en Querétaro, a donde se trasladaba con frecuencia.

Anécdotas

Benítez cuenta que cuando iba a México a visitar a su hijo Cristhian Benítez (+), aprovechaba para reunirse con Estupiñán, con quien hizo amistad cuando eran futbolistas. “Recuerdo que en 1986, cuando él fue a jugar a Emelec, yo estaba en El Nacional. Fue al club y me dio algunos consejos. (…) en México nos reuníamos y comíamos”.

Benítez lamenta que los futbolistas sean propensos a sufrir infartos cuando se retiran. “Hace un año tuvo un infarto y es a lo que estamos expuestos quienes jugamos fútbol. En una semana hemos perdido grandes jugadores: Eduardo García, Felix Lasso e Ítalo”.

El exdelantero dice que no se sabe cuándo le toque “partir”, pero afirma que quiere que le recuerden alegre y cariñoso con su familia.

Fuente: Diario La Hora (www.lahora.com.ec)