La diabetes, enemiga de las mujeres

Según el INEC, durante el 2010 se registraron 4.017 muertes a causa de esta afección silenciosa. De ellas, 2.242 eran féminas y 1.775 varones

GUAYAQUIL.-

Nació en el seno de una familia que sufre de diabetes (alteración del metabolismo que produce exceso de azúcar en la sangre y en la orina) y ahora Teresa Mancheno Calderón de Ubilla, de 85 años, convive con esta afección crónica que -de no tratársela adecuadamente- puede agravarse y causarle serias complicaciones.

Mancheno, quien reside en el barrio del Seguro, ubicado en el sur de Guayaquil, rememora que perdió a varios de sus familiares a causa de esta patología. Uno de ellos fue su tío Humberto Mancheno Saverio, quien murió cuando apenas tenía 42 años.

Sin embargo, ella no sabía que esta afección era hereditaria hasta que -en un chequeo médico- un galeno se lo comunicó. “Recuerdo que me dolía mucho la cabeza. Yo pensé que era motivo de un algún disgusto, pero no. Mi presión estaba alta y encima unos exámenes revelaron que sufría de diabetes”, expresa Mancheno.

Este diagnóstico sorprendió a Teresa, quien afirma que nunca consumió muchos dulces o azúcares que elevaran sus niveles de glucosa. Aunque, con un tono avergonzado, minutos más tarde reveló que en su adolescente era fanática del chocolate y las gaseosas.

De acuerdo con la explicación de Katherine Cires, directora médica de Pharmabrand, existen varios tipos de diabetes: la I, II y gestacional. La primera es cuando un individuo no produce suficiente insulina (hormona que transporta los azúcares obtenidos de los alimentos hacia las células del organismo, los cuales ayudan al suministro de energía).

La mayoría de estos casos, según Cires, se origina a causa de factores genéticos (hereditarios), trastornos autoinmunitarios o infecciones.

Mientras que la diabetes tipo II se registra cuando, pese a que el paciente sí produce esta hormona, esta no ingresa de forma adecuada a las células de cuerpo. Esto se denomina resistencia a la insulina, por lo que quienes la padezcan deberán mantenerse controlados en su alimentación e incluir ejercicios físicos en su rutina diaria.

La tercera anomalía, por su parte, se presenta durante el embarazo. En este período las hormonas del embarazo pueden bloquear el trabajo que hace la insulina. Cuando esto sucede, los niveles de glucosa se pueden incrementar en la sangre.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos revelan que  4.017 personas murieron en el 2010 a causa de la diabetes o enfermedades relacionadas a este mal (neuropatía, daños en los nervios; arterosclerosis, endurecimiento en las arterias que produce ataques cardiacos, accidentes cerebro vasculares y/o mala circulación en los pies; entre otros). De ellas, 2.242 eran mujeres y 1.775 varones.

De ahí que esta afección está considerada como la primera causa de muerte en las mujeres, por lo que se ha convertido en un problema de salud pública.

Un peligro silencioso
La directora médica de Pharmabrand indica que el 50% de afectados no conoce de su condición, debido a que la diabetes no presenta síntomas hasta que aparece una complicación. Sin embargo, existe un grupo de signos de alarma que son de gran ayuda: el cansancio, sueño, hambre, sed excesiva, pérdida de peso, visión borrosa y micción frecuente (necesidad de orinar más a menudo de lo normal).

La detección temprana de esta afección es vital para que el enfermo cambie de inmediato su estilo de vida y se alimente adecuadamente e incluya ejercicios físicos en su rutina diaria (tres veces a la semana, durante 30 minutos).

“Sabemos que la prevalencia aumentará con el envejecimiento de la población. La incidencia se incrementa en un 10% en personas menores de 50 años y un 25% en mayores de 70. Pero la idea es que esta patología, pese a que no tiene cura, puede controlarse”, resalta Cires.

De la misma manera opina la nutricionista Andrea Jarrín, quien indica que una dieta baja en calorías revierte la diabetes tipo II. Por eso recomendó el consumo de frutas, tales como: sandía, melón, papaya, durazno, naranja, pera, manzana, piña, kiwi, mango, banano y uva.

Estos alimentos, a diferencia de la gaseosa o alimentos chatarra, contienen una fructosa que no engorda ni produce resistencia a la insulina o problemas metabólicos que a la larga conllevan a una serie de enfermedades cardiovasculares.

Además, la especialista aconseja que el diabético reemplace el arroz o fideo blanco por el integral y que no consuma el azúcar morena o refinada, aunque si lo hace esporádicamente es necesario que se percate de que en el día no se haya excedido en la ingesta de calorías o azúcares.

De ahí que en el mercado se venden varios endulzantes naturales que reemplazan al azúcar. Uno de ellos es Stevia Sweet, el cual proviene de una pequeña planta nativa de Paraguay: Stevia Rebaudiana Bertoni.

Este producto, según la doctora Andrea Jarrín, no contiene químicos peligrosos que producen caries; mejora la circulación pancreática, por ende estimula la secreción de insulina y reduce el nivel de glucosa en la sangre.

Señal de riesgo
La nutricionista resalta que uno de los signos de alarma es que la cintura de la fémina presente más de 80 centímetros a nivel de ombligo, mientras que el hombre supere los 90. “Es uno de los principales factores de riesgo de diabetes o muerte por problemas asociados, tales como la hipertensión (presión arterial alta), hígado o páncreas graso.

Fuente: PP El Verdadero