La Esteatosis hepática se cura sin medicamentos

Los hepatoprotectores tienen su utilidad, pero solo la dieta y el ejercicio modifican la enfermedad

A diferencia de lo que piensa, cuando a una persona le diagnostican hígado graso no se deben suprimir solo las grasas sino los carbohidratos, es decir el pan, los fideos, el arroz y otros.

Por esta confusión, más la gran oferta de comidas rápidas, el cambio de estilo de vida (la gente ya no come en casa), los compromiso sociales y el consumo del alcohol, cada vez son más las personas que sufren de enfermedades hepáticas, incluyendo a los niños, y la más común es la esteatosis hepática, popularmente conocida como hígado graso, es decir la acumulación de ácidos grasos en las células hepáticas.

Vicenta Coque Velásquez, de 69 años, no puede creer que sea cirrótica (enfermedad hepática crónica). “Yo no tomo doctor”, le insiste a su médico, Gonzalo Benalcázar, del hospital Luis Vernaza, durante su segunda consulta. Pero, el diagnóstico clínico y de laboratorio confirman lo contrario.

Aunque la señora Vicenta es abstemia, desarrolló la enfermedad por la mala alimentación y la falta de prevención. En su historial clínico reporta que empezó a tener molestias en la parte superior derecha de la cavidad abdominal. Sin embargo, solo acudió al medio cuando los síntomas eran incontrolables, es decir desmayos, piernas hinchadas y decaimiento general.

El caso de la señora Vicenta es excepcional, no todos los pacientes con hígado graso desarrollan cirrosis; lo que sí es un hecho es que de gran parte de la población ecuatoriana, el 60 por ciento sufre de hígado graso y las personas en mayor riesgo son los obesos, diabéticos e hipertensos.

La mejor forma de prevenir esta enfermedad es con una ecografía de abdomen, que deben realizarse adultos y niños, especialmente aquellos que presentan obesidad.

Según el doctor Eduardo Marriot Díaz, del hospital Teodoro Maldonado Carbo, el 30% de las ecografías que se realizan en el país reportan esteatosis hepática.

A diferencia de otras enfermedades, no presenta síntomas, pero en estadios más avanzados puede producir cuadros inflamatorios compatibles con la hepatitis.

Por esta característica, muchos de los pacientes con esteatosis hepática descubren la enfermedad por casualidad, es decir porque solicitaron la ecografía por alguna otra dolencia, indicó el doctor Marriot.

Hay varios grados de hígado graso (leve, moderada y grave). La mayoría de la población padece de esteatosis leve, un mal que se cura sin medicación.

En los primeros grados de la enfermedad el único tratamiento recomendado es la dieta y los ejercicios, pero cuando se alteran las enzimas, es necesaria la medicación, indicó Benalcázar.

La dieta debe ser baja en carbohidratos y grasas y se puede comenzar por reducir las porciones de los primeros a la mitad y los segundos a un cuarto. “No podemos eliminar por completo los carbohidratos porque son esenciales para la vida diaria”, acotó.

Los médicos recomiendan la rutina de ejercicios del 3×4, es decir 30 minutos de caminata continua por cuatro días a la semana.

“Es raro que una persona delgada, atlética, que no fuma, que no toma alcohol, tenga hígado graso”, comentó Benalcázar.

Los especialistas coinciden en que afecta más a mujeres, por el mismo hecho de ser madres, ya que eso conlleva a un cambio hormonal en caderas y útero para albergar a un nuevo ser, y eso está demostrado, explicó Marriott.

Si la enfermedad tiene origen hormonal, primero hay que identificar las causas, que pueden ser obesidad o hipotiroidismo; pero si es producida por el alcohol, hay que dejar de consumirlo y evitar la exposición a agentes tóxicos y a medicamentos hepatotóxicos. Está comprobado que la grasa hepática comienza a desaparecer en tres o cuatro semanas tras eliminar el consumo de alcohol.

Con la cercanía de las fiestas de Navidad y fin de año, cumplir estas recomendaciones resulta difícil, pero es necesaria respetarlas para evitar complicaciones mayores. Hay criterios divididos en cuanto al uso de hepatoprotectores, para algunos son solo son marketing y placebo, para otros un beneficio a largo plazo.

Fuente: Diario Expreso