La gota, un mal doloroso

Esta enfermedad es una de las formas de artritis más dolorosas. Se da cuando se acumula demasiado ácido úrico en el cuerpo

“El dedo gordo de mi pie se empezó a hinchar, era un dolor insoportable que me tuvo en cama por casi 15 días, ya que no podía caminar”. Así recuerda Germán Salinas Torres los molestosos síntomas de la gota (enfermedad metabólica por acumulación de ácido úrico en las articulaciones).

Salinas comenta que tomaba alcohol frecuentemente y no realizaba ninguna actividad física. “Al menos tres veces a la semana comía mariscos (calamar, camarón, cangrejo); esto provocó que aumentara de peso, lo que afectó mi salud”.

Tras varios años de llevar este estilo de vida, Germán Salinas comenzó a sentir molestias en las articulaciones de sus piernas y, tras un examen de sangre, se determinó que tenía acumulación de ácido úrico.

El médico general Roberto Martínez Landívar afirma que este trastorno metabólico se produce por la acumulación de sales de urato o ácido úrico en el cuerpo, “este se concentra en las articulaciones, riñones o en tejidos blandos y se la considera como una enfermedad reumática”.

Además, recalca que “solo en el 15% de los casos se da por una manifestación del organismo y no por factores metabólicos”.

Martínez sostuvo que esta enfermedad se puede presentar en deportistas de alto rendimiento, debido a la fatiga muscular que tienen por el exceso de ejercicio y el consumo excesivo de proteínas.

El reumatólogo José Bravo Herrera sostiene que la gota se presenta en tres fases, que son la hiperuricemia o aumento asintomático de la concentración del ácido en la sangre, sin dolor alguno.

Otra fase es el “ataque agudo” de esta enfermedad, que se presenta con dolores, rigidez en articulaciones, inflamaciones en codos, pies, manos, rodillas, tobillos y hombros.

Pero la etapa más complicada de esta enfermedad es la gota crónica, que  produce incapacidad y causa un daño permanente en las articulaciones e inclusive en los riñones.

Bravo expresó que el ácido úrico se produce por consumir en exceso alimentos que contienen grandes cantidades de proteínas, como mariscos (calamar, pulpo, camarón, cangrejo), carnes rojas, y grasas. La pérdida de peso rápida y extrema puede aumentar la concentración de ácido úrico en la sangre.

Las causas que originan esta alteración metabólica se deben a problemas en los riñones o a factores hereditarios, siendo los hombres los que más probabilidades tienen de padecer este trastorno.

Así, el médico general Jaime Villavicencio Sandoval sostiene que el mejor diagnóstico es una prueba de sangre y determinar los niveles de ácido úrico en el cuerpo, (esto puede ser una muestra de líquido de una articulación inflamada para ver si hay cristales de los que se asocian con ‘la gota’).

Villavicencio indica que el tratamiento es con antiinflamatorios no esteroides, para disminuir el dolor de la inflamación.

El especialista sostuvo que es indispensable mejorar los hábitos alimenticios, además de ingerir bastantes líquidos para que las toxinas y el ácido úrico se eliminen regularmente en la orina.

El galeno recomendó que se realice alguna actividad física con regularidad y evitar sobrepeso.

Fuente: PP El Verdadero