La torre del sol atraerá a 2,5 millones de turistas al año

El consejo provincial de pichincha será el responsable del proyecto

La construcción en la Mitad del Mundo costará $250 millones. Medirá 1,6 km y será la más alta del planeta

En Quito está prevista la construcción de la torre más alta del mundo. La estructura se ubicará en el complejo Mitad del Mundo, en la parroquia de San Antonio de Pichincha y tiene dos objetivos. El primero es honrar a la cultura Quitu-Cara, que, según las investigaciones, se definió hace 9 000 años como el centro exacto del mundo o latitud cero. Y la segunda, incentivar el turismo en la zona y triplicar el número de visitantes. De acuerdo con las cifras del Consejo Provincial de Pichincha, al momento, el complejo Ciudad Mitad del Mundo recibe a 850 mil turistas al año.

El proyecto a cargo del Consejo fue concebido por Rafael Viñoly, arquitecto uruguayo reconocido mundialmente por su obras en Latinoamérica, El Cairo, Nueva York, Hong Kong y más.

De acuerdo con las características del anteproyecto, la Torre del Sol se levantará sobre la línea equinoccial a 200 metros del actual monumento en la Mitad del Mundo y alcanzará 1,6 km de alto. Tendrá forma helicoidal, un diámetro de 300 m en la base, cuatro plataformas y un ascensor presurizado que subirá a 4 450 m sobre el nivel del mar. En la torre se invertirán $250 millones y según Marcela Costales Costales, viceprefecta de Pichincha, hay inversionistas de Dubai, EEUU y Europa interesados en financiar el proyecto cuya construcción arrancaría en enero de 2014 y estaría lista tres años después.

Según el boceto de Viñoly, la torre reflejará la cultura local y además estará rodeada por los cerros Catequilla y La Marca. Costales aseguró que desde la punta del rascacielos será posibe observar el mar.

El arquitecto realizó un primer boceto en su estudio de Nueva York tomando en cuenta aspectos históricos, arqueológicos, paisajísticos y ambientales.

En los cuatro niveles que la conformarán se manejarán temas culturales, gastronómicos, científicos y turísticos en los que está prevista la implementación de un hotel cinco estrellas, locales, centro de convenciones, área destinada a la investigación, un observatorio…

Con el proyecto también se reactivará la economía de la zona. Para ello, se convocará a un concurso a las facultades de arquitectura de Quito a fin de generar ideas sobre el entorno de la torre. Y para enero próximo se programa un encuentro de arquitectura en la capital a la que asistirá Viñoly.

Varios de los locales de artesanías serán derrocados para construir la torre, pero luego serán reubicados en su interior. Según los primeros planos, la torre abarcará incluso un tramo de la av. Manuel Córdova Galarza, que se empata con la Calacalí-La Independencia. En ese punto la vía pasará a través de un paso deprimido por debajo de la torre. Viñoly tendrá un año para diseñar los planos definitivos del rascacielos. El valor está incluido en el monto total de la inversión y será de $12 millones. (NJ)

Ping-pong

¿De dónde surge la idea para generar este proyecto?

De la necesidad de incrementar el turismo en el sector. En los últimos cuatro años la cifra de visitantes (850 mil anuales) no ha variado y con la torre pretendemos alcanzar los 2,5 millones.

¿Por qué escogieron a Rafael Viñoly?

Buscamos a través de todos los medios a los arquitectos reconocidos a nivel mundial. Entre ellos nos contestó Viñoly. A él se suma el ecuatoriano Carlos Zapata, otra gran figura a nivel mundial.

¿Cuál es la propuesta que tienen los profesionales?

Construir un objeto arquitectónico significativo, con una dimensión planetaria que rinda homenaje a la humanidad, que transcienda las fronteras del Ecuador.

¿Cómo se garantizará la continuidad del proyecto si llegan nueva autoridades al Consejo Provincial?

Esta es una obra que beneficiará a diversos sectores y el no ejecutarla sería inconcebible. El interés mundial y la expectativa generadas nos impulsa a seguir adelante a nosotros o las nuevas autoridades.

¿El proyecto ha sido socializado con los arrendatarios del complejo?

Sí. Todos están de acuerdo porque son parte de los beneficiados.

¿Durante la construcción se suspenderá la atención?

Al contrario. Hay quienes querrán solo ver la obra.

Fuente: Diario Hoy