Luto en la Policía por el Asesinato de un Uniformado en Quevedo

Nuevamente la institución policial está de luto.La noche del jueves murió otro uniformado, pero en manos de la delincuencia. Se trata del cabo primero, Ángel Peñarrieta Ronquillo de 31 años. Prestaba sus servicios desde hace seis años en el Comando de la Policía de la ciudad de Quevedo.


El suceso se registró a las 18:30 en el sector conocido como El Desquite 4 de la parroquia Viva Alfaro. Peñarrieta aprovechó que estaba franco y salió  con su esposa y sus dos hijos de 7 y 8 años a un taller mecánico del sector para hacer revisar una falla mecánica de la furgoneta en la que se movilizaba.

Un sujeto que ya había pasado por el sector regresó sin decir nada y disparó en cuatro ocasiones en contra del uniformado que se encontraba de espaldas.Carmen Rivera de 29 años, esposa de Peñarrieta, relató que no pudo identificar el rostro del sujeto que disparó porque se protegía la cabeza con un casco. Sin embargo, lo describió como una persona delgada y de contextura alta. Se fugó en una motocicleta.


Había sido amenazado


Según un parte policial, el fallecido había  elaborado un informe el pasado 8 de diciembre del presente año, referente a la detención de dos personas por escandalo público, quienes lo amenazaron de muerte.

Con este antecedente el fiscal de turno  Marco Gáleas y elementos de la Policía Judicial empezaron las investigaciones para dar con el paradero del asesino y sus cómplices.

Hasta la mañana de este viernes se habían realizado tres allanamientos en distintos sectores de la ciudad, se apresó a dos sospechosos que son indagados.

Apoyo policial


El teniente coronel, Jimmy Calero, encargado del Comando de la ciudad de Quevedo, lamentó el asesinato de su compañero y facilitó a los familiares todos los trámites para el funeral.

El oficial resaltó que el fallecido estaba activo en las filas policiales y se merece los honores de rigor. El cuerpo del policía fue trasladado a la parroquia Venus del Río Quevedo, donde fue recibido por sus padres.

Ángel Peñarrieta y Apolinar Ronquillo no lograban asimilar la noticia de haber perdido a uno de sus hijos.  Sus allegados revelaban que  Peñarrieta Ronquillo se destacó como un buen padre y compañero. Además,  fue un excelente hombre hogareño porque le gustaba  pasear con su familia cada vez que estaba libre.

Trayectoria


El cabo primero, Ángel Peñarrieta, ingresó a la escuela de formación como aspirante a Policía apenas terminó el colegio. Ya graduado fue a prestar sus servicios en el Oriente.

También prestó su servicio en la Asamblea Constituyente de Montecristi (Manabí), después regresó a Los Ríos y turnaba su labor policial en los cantones de Babahoyo y Quevedo. En los últimos años  se radicó en Quevedo y era parte del Grupo de Operaciones Motorizado (GOM).

Este es el segundo gendarme fallecido en menos de un mes. Hace 20 días en la vía Buena Fe-Quevedo falleció el subteniente de policía Ángel Guamán en un accidente de tránsito, cuando se desplazaba en su automóvil de Santo- Domingo a Guayaquil.