Mató a su mujer porque le dijeron ‘mandarina’

Alba Barrientos abrazaba fuertemente a su hermano Eufrasio la madrugada del domingo en los exteriores de la morgue de su natal Daule. Así intentaba calmar el dolor del asesinato de su hija, Vanessa Jennifer Barzola Barrientos, de 32 años. Presumiblemente el conviviente le pegó un tiro la noche del sábado pasado.

El crimen tuvo como escenario la vivienda de los suegros de la víctima, ubicada en la ciudadela Juan Bautista Aguirre, en Daule, informó el fiscal Leonelo Pérez.

Según testimonios, el presunto agresor, Gustavo Salas Nieto, a las 23:00, llegó al inmueble en estado etílico junto a tres amigos. Acababa de bajar de un bus de propiedad de su familia. Allí trabajaba hace cinco años como conductor.

Cuando entró a la casa, sus panas le gritaron “¡mandarina!”, y esto lo enfureció. Ese fue el inicio de la discusión mortal con su mujer.

Al calor de los gritos, tomó un revólver y frente a su hijo de 9 años le disparó a la mujer en el pómulo izquierdo. La mujer cayó tendida boca arriba en el pasillo de la cocina de la vivienda, según contó Rita Chicay, concuñada de la víctima.

La ira lo hizo correr. Dejó allí a su compañera y salió del domicilio con arma en mano, ante la mirada atónita de los moradores del sector, quienes a esa hora se dirigían al centro de Daule, al concierto por la inauguración de laremodelación del Municipio.

Vanessa murió al instante. El cuerpo lo halló su suegra, Paulina Nieto Cercado, una adulta mayor que el domingo lloraba como si se tratase de una hija propia.

Minutos antes de que llegue su hijo, ella había salido a la esquina. Cuando vio a su nuera con sangre en el rostro pidió ayuda a sus allegados. Ya era demasiado tarde.

Gustavo Salas, suegro de la fallecida, también estaba afuera de su vivienda luego del crimen. Se agarraba la cabeza incrédulo y lloraba. Lamentaba no haber estado presente en el momento de la agresión.

Lamentos

Contó que a Vanessa se la quería como a una hija. “Si yo hubiera estado, con un palo te había dado. No me importaba que fueras mi hijo. ¿Por qué la mataste?”, repetía constantemente entre balbuceos de dolor.

El hombre tiene 61 años. Estaba en la fiesta del pueblo cuando ocurrió el hecho. Al enterarse del crimen, rápidamente corrió hasta su domicilio. Su hijo, para ese entonces, ya se había alejado del lugar.

Félix Barzola Navarrete, padre de Vanessa, creía que se trataba de un mal sueño. Justo el sábado, su hija lo visitó y le llevó a sus dos nietos a la casa, en el recinto Piñal. Ese día conversaron por varias horas. Era como si le anunciara que sería la despedida, pensaba ayer entre sollozos.

Vanessa se hizo espacio en un departamento justo al lado de la casa de sus suegros. Allí llevaba una unión relativamente normal desde hace 9 años.

Kerly Barzola Barrientos confirmó a EXTRA que los problemas de su hermana con su cuñado empezaron hace un año. “Gustavo se llevó a otra mujer y mi hermana no se fue de la casa y lo perdonó, por sus hijos”, relató.

Sin embargo, siempre cuando se emborrachaba le hacía problemas, advirtió. “Ella no nos comentaba por no preocupar a mis padres, ni al resto de la familia. Toda la felicidad de mi vida se fue para siempre”, expresó.

Agentes de la Unidad de Muertes Violentas (Dinased) de Salitre, al mando del teniente Mario Lárraga Martínez, miembros de la Policía Judicial, Criminalística, del Servicio Preventivo y el fiscal Leonelo Pérez Ortega realizaron el levantamiento del cadáver y buscaron indicios. Durante cuatro horas indagaron, tomaron testimonios en la escena del crimen.

Luego, el cadáver fue trasladado a la morgue del cantón para la necropsia.

FUENTE:DIARIO EXTRA

http://www.extra.ec/actualidad/ecuador-daule-crimen-femicidio-vanessabarzola-CA2266141