Nueva matanza en Siria deja unos cien muertos, entre ellos niños y mujeres

AFP | DAMASCO

Las fuerzas del régimen sirio mataron  a 100 personas, incluidos niños y mujeres, el miércoles en la región de Hama (centro), denunció la oposición, mientras en Estambul, Estados Unidos y otras potencias analizaban la crisis siria, horas después de que Rusia y China se opusieran a una “intervención” extranjera.

“Tenemos un centenar de muertos en las poblaciones de Al Kubeir y Maarzaf, entre ellos unas veinte mujeres y veinte niños”, declaró Mohamed Sermini, un portavoz del CNS, que acusó a las fuerzas del régimen y a sus milicias de estar detrás de esa “matanza”.

Sermini llamó además a los observadores internacionales, encargados de supervisar el alto el fuego, vigente desde el 12 de abril, pero violado cotidianamente, a trasladarse inmediatamente al lugar del drama.

El director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahmane, habló igualmente de una “matanza”, informando acerca de 87 muertos, y recalcando que ese balance no era definitivo.

El gobierno sirio desmintió haber cometido una masacre en la región de Hama.   “Lo que algunos medios de comunicación han informaron sobre lo ocurrido en Al Kubeir, cerca de Hama, es completamente falso”, señaló el gobierno en una declaración difundida por la televisión estatal.

Rusia y China opuestos a intervención
Pese a la continuación de la violencia, y a los muertos que se cuentan por decenas cada día, Rusia y China, aliados del régimen sirio, se declararon el miércoles abiertamente hostiles a toda “intervención” y a cualquier cambio de régimen en Siria.

Estados Unidos indicó por su parte que estaba dispuesto a apoyar una acción coercitiva de la ONU contra Siria, en el marco del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, tal como lo había solicitado la Liga Árabe.

“En ausencia de signos serios de conciliación de parte del régimen de Al Asad, iremos muy pronto en esa dirección”, dijo el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, refiriéndose al Capítulo VII, que permite aislar totalmente a un país por un régimen coercitivo de sanciones.

El sábado, la Liga Árabe pidió a la ONU un recurso al Capítulo VII para imponer ruptura de relaciones diplomáticas y sanciones contra Siria.

Esta cláusula permite incluso la posibilidad de un recurso a la fuerza en caso de amenazas contra la paz, pero la Liga Árabe indicó no haber “solicitado ninguna acción militar”.

Por su parte, el ministro italiano de Relaciones Exteriores Giulio Terzi estimó que existía un riesgo de “genocidio” si la comunidad internacional no interviene rápidamente.

Al mismo tiempo, 16 países, entre ellos Estados Unidos, varios países árabes y europeos, se reunieron el miércoles en la noche en Estambul para discutir acerca de los medios para hacer que cese la violencia en Siria y obligar al presidente Bashar al Asad a dejar el poder.

La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton llegó el miércoles a Estambul para participar en esa reunión, constató la AFP.

La comunidad internacional no consigue superar sus divisiones sobre el caso sirio, con Moscú y Beijing que rechazan toda injerencia en los asuntos sirios y con los occidentales y algunos países árabes que quieren una transición política que culmine con la partida de Bashar al Asad.

Plan de Annan fracasó
China y Rusia se manifestaron también a favor de una nueva conferencia internacional sobre Siria para “alcanzar un acuerdo que permita seguir, honestamente y sin ambigüedades, el plan de paz” elaborado por el emisario Kofi Annan, plan que por ahora está a nivel de letra muerta. Hillary Clinton declaró que ella se reservaba su opinión sobre esta proposición.

Kofi Annan, que este jueves debe hablar ante la ONU, propondrá que los occidentales, Rusia y China, y quizás incluso Irán y vrios países árabes, formen un nuevo grupo de contacto para convencer a Damasco de que inicie un diálogo político con su oposición, indicaron fuentes diplomáticas.

Los diplomáticos apuntan que incluso el emisario ya admite el fracaso de su plan y pide que la comunidad internacional presione para hacer respetar el acuerdo o entonces que elabore otro plan.