¿Por qué India no puede controlar su contaminación?

NUEVA DELHI — A principios de diciembre millones de personas estaban viendo un partido de críquet televisado entre los equipos nacionales de India y Sri Lanka, cuando el juego de pronto se detuvo.

La contaminación en Nueva Delhi ha estado especialmente fuerte y uno de los jugadores de Sri Lanka apenas podía respirar. Se inclinó hacia adelante, puso las manos sobre sus rodillas y comenzó a vomitar durante la transmisión en vivo.

Era evidente que los jugadores de críquet de Sri Lanka no estaban preparados para el aire sucio de Nueva Delhi, que esa semana superó en veintidós veces el nivel de partículas contaminantes nocivas que la Organización Mundial de la Salud considera aceptable. Fue un momento vergonzoso para India y el Tribunal Verde Nacional, la corte medioambiental de ese país, reprendió al gobierno local por haber organizado el partido.

“Todos los diarios habían tenido encabezados acerca de que la contaminación del aire sería más pronunciada. Sin embargo, ustedes no tomaron medidas. Los jugadores incluso estaban usando tapabocas durante el partido”, dijo la corte. “¿Acaso la gente de Delhi debe soportar esto?”.

Se podría hacer una pregunta más amplia: ¿por qué India, país que ha hecho considerables avances en la lucha contra la pobreza y aspira a ser una superpotencia, no puede controlar su contaminación?

La crisis de esmog afecta la esencia de la imagen que India quiere proyectar hacia el extranjero; está atizando la insatisfacción con el primer ministro Narendra Modi; es un lastre para la economía, y, de acuerdo con un nuevo informe de Unicef, podría estar dañando de manera permanente los cerebros de los niños.

Los ambientalistas del país reconocen que la contaminación del aire es un monstruo de varias cabezas con muchas causas. No obstante, afirman que Modi no ha podido responder adecuadamente e, incluso, que sus políticas pro empresariales, como relajar las reglas en torno a los sitios de construcción, han hecho que empeore el problema.

“Las regulaciones ambientales se están diluyendo para promover la facilidad de crear negocios”, dijo Prerna Bindra, una conservacionista de la vida salvaje. “Las preocupaciones ecológicas no se reflejan en la historia de crecimiento de India. En algunas ciudades, inhalamos veneno cada vez que respiramos”.

A principios de noviembre, el esmog en Nueva Delhi era tan denso que no se podía ver el extremo de la calle. United Airlines canceló vuelos durante varios días y las autoridades cerraron escuelas. La gente llenó los hospitales con casos graves de tos. Algunos dijeron que sentían como si una mano estuviera apretando sus gargantas.