Por su salud, tome estas fiestas de diciembre con tranquilidad

La ciudad se viste de colores/ las calles, de luces y de olores. / Y los locos, que apresuran el paso, / llevan sus regalos bajo el brazo. / (…) Y la gente corre como ganado / Y los pavos lloran en los mercados / La TV hace su agosto en diciembre / Pues la publicidad a gritos vende / Toditito a precio rebajado, / Y lo puedes pagar el próximo año / ¡Qué lindo que llegó Navidad!

El rockero Luis Rueda ofrece, en versos, una perspectiva irónica de lo que significa la proximidad de Navidad para nuestra sociedad, y no se aleja de la realidad, pero hay más: las compras de diciembre y la planificación de las celebraciones de este mes pueden llevarlo a tener síntomas como insomnio, problemas de alimentación y digestión, angustia, dificultades respiratorias, entre otros, que forman parte de uno macro: el estrés.

No permita convertirse en una víctima de este mal. Organice su tiempo, compre lo que necesite en las horas en las que hay menos gente y con anticipación. Pese a la presión que causan las diferentes responsabilidades, no deje de lado el ejercicio, que sirve para liberar tensiones, y si no es lo suyo el deporte opte por darse un tiempo para relajarse, como tomar un café o escuchar música en un ambiente relajado.

Esos son los consejos que ofrece la orientadora familiar Sandra Fuentes, quien agrega que es necesario priorizar las necesidades de este mes para ejecutarlas según su importancia. Puede, por ejemplo, hacer una lista de las actividades que deba hacer. Lo importante es no permitir que todo quede para el final y para esto tiene la opción de delegar responsabilidades entre los miembros de su familia, con el fin de no recargar su agenda, sugiere.

En cuanto al gasto económico, otro de los factores que para el psicólogo Marcos Armijos tiende a causar estrés, las personas deben ser cautelosas. Es preciso gastar hasta donde se puede, afirma. Recomienda no endeudarse para comprar obsequios, presentar, más bien, opciones simbólicas que demuestren afecto, como una tarjeta elaborada por nosotros mismos.

Lo ideal es que una persona ahorre durante el año para estas fiestas, dice, así no se verá envuelto en presiones que se deriven de la falta de solvencia económica para estas fechas, y si ya no alcanzó a ahorrar, la única opción que tiene es controlarse en los gastos, explica.

La ausencia de familiares en estas fechas es otro tema que produce malestar emocional, señala la psicóloga Sofía Vera. Cuando un pariente se separa por divorcio, muerte o migración, el adulto encargado del grupo tiende a sentirse presionado por esta situación, algo que no debe permitirse. Practicar yoga es una solución en este caso, agrega.

Identificar las causas externas que provocan malestar en sus emociones puede ser una opción viable para buscar paz. Los médicos no pueden saber cuáles son sus preocupaciones, pero sí dar una guía.

Descarte los compromisos poco relevantes, evite juntarse con personas conflictivas o apuradas al ir de compras y respete sus horas de sueño. Cuando ese momento llegue, aleje de su mente todo lo que le preocupa y piense en situaciones agradables, este ejercicio ayudará a sobrellevar la presión de las fiestas, concluye Vera.

Fuente: Diario El Universo