Qué hay detrás de la caída de BIC, la mítica empresa que fabrica los famosos bolígrafos y encendedores

Años atrás era imposible concebir el mundo sin un bolígrafo para escribir en cuadernos, para el registro de las empresas, para mandar una carta por correo. Y en ese universo, la marca BIC era el rey del mercado.

Lo mismo ocurría con su posición dominante en la venta de encendedores y de las tradicionales rasuradoras.

Pero llegó el día en que el mundo cambió y la empresa francesa se vio en serios apuros.

El tabaquismo está a la baja en una multitud de países, los bolígrafos fueron reemplazados por pantallas digitales y mucha gente, en especial los jóvenes, se rasuran con otro tipo de dispositivos.

Por eso no es de extrañar que los inversores le dieran la espalda a la firma Societe Bic SA. y el precio de sus acciones bajara 40% desde 2015.




En su Informe Anual 2016, la empresa señala que sus ventas experimentaron un aumento de 1,6% en comparación con el año anterior; mientras que las ganancias netas bajaron 23,2%.

El punto clave es que los inversores no solo toman decisiones basadas en ventas y ganancias, sino que, principalmente, en proyecciones futuras.

“Un error básico”

“Esta empresa perdió su misión de negocios. Y eso es un error básico, porque el negocio nunca hay que definirlo en términos del producto, sino en términos de la necesidad que hay que satisfacer”, dijo Luciana de Araujo, doctorada en Marketing y Comportamiento del Consumidor y profesora asociada de la Universidad Diego Portales, en conversación con BBC Mundo.

El problema para empresas como BIC se produce habitualmente cuando la tecnología genera nuevos productos que satisfacen esa necesidad, como ha ocurrido con las compañías que vendían máquinas fotográficas o con las máquinas de escribir en su momento.