Sepelio de Serrano fue conmovedor

El cuerpo del fotoperiodista fue velado desde el domingo y enterrado ayer al mediodía en el cementerio Santa Ana en Cuenca

CUENCA.-

Los amigos fotógrafos de Juan Antonio Serrano, foto periodista que murió asesinado la madrugada del domingo, permanecieron hasta el final del entierro junto a la tumba de su colega. Querían tenerlo cerca, físicamente, por última vez.

Ahí, sentados frente al sitio donde colocaron el féretro, estuvieron Santiago Serrano y Francois  “Coco ” Laso, quienes arribaron el domingo desde Quito. Con ellos, Juan Antonio publicó recientemente el proyecto denominado  “Taller de la retina “, que son tres libros de fotografía, uno de los cuales fue de su autoría:  “Alguien te está mirando “.

Visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos, Santiago Serrano lamentaba la muerte de su amigo, mientras repetía que fue un hombre bondadoso. Contó que planeaban crear un fondo común, con la venta de los libros, para realizar nuevas publicaciones fotográficas.

La eucaristía fue en el Camposanto Santa Ana -donde fue velado desde el domingo- y se inició a las 11:00. Estuvo a cargo el sacerdote Giovanni Campusano.

La mayoría de los asistentes permaneció fuera de la sala, porque el lugar estaba lleno. Ahí se encontraban sus hermanos José, ministro del Interior; Jorge Luis, director ejecutivo del Consejo Nacional de Cinematografía de Ecuador, y Javier Serrano, quien se ha desempeñado como director del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. Sus padres, los jueces José Serrano y Rocío Salgado, también estaban cerca del féretro que estaba rodeado de flores.

En las afueras de la capilla estuvieron varios funcionarios de Estado. El vicepresidente Lenin Moreno se ubicó bajo una carpa verde para dar el pésame al ministro  y a sus familiares. También estuvieron   el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, el canciller Ricardo Patiño y varios gobernadores.

La cúpula de la Policía tampoco faltó, así como el presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, y los asambleístas de AP Juan Carlos Cassinelli, Rosana Alvarado, Francisco Velasco, Linda Machuca, entre otros.

Homero Arellano, ministro Coordinador de Seguridad, aseguró que fueron las cámaras de video vigilancia de la central de emergencias 911, las que permitieron establecer a los presuntos responsables del crimen y dar con su paradero.

Artistas como Monserrath Astudillo y deportistas como Jefferson Pérez participaron de la ceremonia para dar el último adiós a Juan Antonio.

Terminada la eucaristía, a las 13:00, los hermanos y el padre de Juan Antonio, trasladaron el féretro, desde la sala de velaciones hasta el sitio donde le enterraron, ubicada a unos 200 metros.

Juan Antonio murió producto de una puñalada en el cuello, lo que le produjo una grave hemorragia. El crimen ocurrió en medio de una fiesta privada, que se desarrollaba en la casa de un familiar del fotógrafo, en el centro de Cuenca.

De acuerdo con el informe policial, se produjo un “altercado entre amigos” en el que Juan Antonio fue herido con un cuchillo en el cuello, cuando intentaba mediar.

Los organismos de socorro llegaron al lugar cerca de la 01:45 pero, únicamente, confirmaron el fallecimiento.

La Policía detuvo a seis personas sospechosas en la calle Simón Bolívar y Presidente Borrero, a siete cuadras del lugar del crimen. Las personas viajaban en dos automotores de placas PSR-738 y PDV-984.

Luego de las primeras investigaciones y por versiones de algunos de los detenidos, la Policía determinó que Ángel Esteban A.M. fue el autor de la herida que provocó la muerte de Serrano. Hay otras cuatro personas detenidas (ver nota inferior) y una más consiguió su libertad, luego que el juez determinó que no participó en los hechos, sino que dormía en uno de los carros en que huyeron los acusados.

Por el testimonio de algunos de los implicados se pudo encontrar también el arma homicida.

“Hubo una gresca -relató el ministro- y mi hermano entró aparentemente a ayudar. Era una reunión privada entraron algunas otras personas que no se sabe quiénes eran, en ese momento entró mi hermano y uno de ellos le clavó un puñal”.

El alto funcionario de Estado descartó que se trate de represalias por su labor  como funcionario de Estado, pero dijo que estará pendiente del proceso.

Juan Antonio Serrano, de 34 años y oriundo de Cuenca, vivía en Quito desde hace algún tiempo (ver perfil) y había colaborado con varios medios de comunicación. Durante el fin de semana fue a Cuenca para participar de esa reunión privada. Ayer, su cuenta de Facebook estaba llena de mensajes de despedida de sus amigos desde diversos puntos del mundo.

Fuente: Diario Hoy