Servidores Policiales Caídos, Son Considerados Héroes de Paz

Los niveles de riesgo para los policías en su tarea de servir y proteger a los ciudadanos son altos. Un total de 260 servidores policiales fallecieron entre 2010 al 3 de abril del 2014 en diferentes circunstancias. 91 de ellos en servicio activo y 169 en actos de no servicio.

La cultura de la violencia de los grupos delincuenciales que actúan en el territorio ecuatoriano y la utilización de armas de fuego provoca el fallecimiento de los gendarmes que ofrendan sus vidas en pos del servicio a la comunidad.

Las muertes se producen en distintos puntos del país y por diferentes motivos. En el período señalado fueron abatidos 4 oficiales subalternos y 87 clases y policías. Todos ellos consagraron su vida por los ciudadanos a quienes juraron servir y proteger.

Los peligros a los que están sujetos los miembros de la fuerza pública en las calles son evidentes. Los servidores policiales que han ofrendado su vida en actos de servicio defendiendo el lema institucional, son considerados como héroes de paz.

Recurrencias
Las causas más recurrentes de muerte de los servidores policiales en actos de servicio son: accidentes de tránsito al momento de cumplir sus funciones de patrullaje; accidentes en persecuciones a delincuentes; policías atropellados al momento de cumplir las labores de tránsito o controles de rutina; en enfrentamientos de fuego cruzado con organizaciones delictivas.

También son susceptibles los policías que trabajan en las unidades de inteligencia cuando vigilan y son sorprendidos por delincuentes que los atacan sin oportunidad a defenderse; por heridas de armas blancas en auxilios de violencia intrafamiliar; por traumas craneoencefálicos con cuerpos contundentes propinados por delincuentes, manifestantes o sospechosos; electrocutados en cumplimiento de auxilios y servidores policiales que en sus días francos tratan de evitar un acto delictivo.

Ejemplos de vida
Sin duda alguna, hay tantas historias que se cuentan en las filas policiales. En cada palabra se ratifica su juramento, pero la delincuencia se ensaña cada vez contra quienes al toparse frente a frente, abren fuego sin piedad.

Hugo Alexander Pachacama Ayala, integrante del Bloque de Búsqueda de la Dirección Nacional de la Policía Judicial, es la víctima más reciente de la ola de asesinatos. Él participó en la investigación y localización de Manuel P., conocido como “La Piuza”, el cuarto Más Buscado a escala nacional.

Ingresó a la Policía Nacional el 1 de enero del 2003; el 1 de enero del 2008 ascendió a Cabo Segundo y el 1 de enero del 2013, ascendió a Cabo Primero. Este viernes 4 de abril ingresará a su última morada.

Una semana atrás, falleció el Sargento Primero, Rodrigo Amable Alquinga Concha, miembro del Grupo de Intervención y Rescate, (GIR), durante un enfrentamiento antidelicuencial en la Av. Diego de Almagro y La Pradera, al norte de Quito. Entregó su vida al defender a un ciudadano el día miércoles 26 de abril, cuando intentaban robarle dos delincuentes bajo la modalidad de sacapintas.

El Presidente de la República, Rafael Corre fue el encargado de imponer la condecoración al agente caído, en manos de su esposa, Irene del Pilar Tibán.

Todos han actuado heroicamente y como tales los reconocemos y honramos y así podríamos rememorar algunos casos más, pero lo más importante es valorar a nuestros policías hombres y mujeres que como nosotros, son de carne y hueso, sienten y padecen; tienen ilusiones, desvelos, atribulaciones, anhelos, sinsabores, con la diferencia que ellos y ellas, cada día, arriesgan sus vidas.

Reacción
Respecto a los crímenes en contra de los miembros de la Policía Nacional, el inspector General de la Policía Nacional, general Fabián Solano De la Sala Brown, explica que si bien “el policía está preparado para repeler, actuar, el problema radica en el nivel de cultura de la violencia de los delincuentes”.

Argumentó que la delincuencia irrespeta a la autoridad, mientras que los uniformados saben perfectamente cómo utilizar la fuerza progresiva y el respeto irrestricto de los derechos humanos, sin embargo, la delincuencia hace caso omiso al llamado que hace normalmente el policía, antes de usar su arma.

“La respuesta que recibe el uniformado es la violencia, el disparo que se deriva en lamentables consecuencias”, sostuvo la autoridad policial, tras resaltar el apoyo del Gobierno y del Ministerio del Interior, al no escatimar esfuerzos ni recursos para dotar de chalecos antibalas y armamento.

El alto Oficial hizo hincapié en el reentrenamiento que las unidades de élite: Grupos de Intervención y Rescate (GIR) y de Operaciones Especiales (GOE), otorgan permanentemente a los servidores policiales para enfrentar todo tipo de delito.

Reconocimiento post morten
En torno a la protección a los familiares de los policías caídos en ejercicio de sus funciones, el  general Solano de la Sala fue enfático en señalar que la Policía y el Estado tienen responsabilidad con sus deudos.

“La Policía Nacional no abandona a sus familias. Los beneficios que por ley le corresponde como miembro activo, son trasladados a los miembros más cercanos del policía fallecido de manera permanente”, enfatizó el Gral. Solano.

“No hay abandono de Policía a sus familias”, reiteró el general Solano de la Sala, quien destacó que se brinda tranquilidad socioeconómica a la familia, por la ausencia física del gendarme fallecido; y, además, la Policía los asciende post-morten al grado inmediato superior.

Esposas, hijos, madres o hermanos les extrañan permanentemente. La misión de ver a Ecuador libre de la delincuencia los mantenía fuera del calor del hogar.


Lo dicho

“Como Gobierno y como Ministerio del Interior, ratificamos nuestro respaldo para que nuestros policías cuando tengan que hacer el uso progresivo de la fuerza, utilicen las armas cuando sean atacados violentamente como fue nuestro policía cabo Hugo Pachacama, lo pueden hacer. Nosotros vamos a respaldar esta acción porque no puede ser posible que los delincuentes operen de esta manera y las cosas queden ahí.”
José Serrano, ministro del Interior

“Los 44.700 policías hemos realizado un juramento solemne de ofrendar nuestra vida, si así lo exige la sociedad. Las manos asesinas de Rodrigo Amable Alquinga nos han dejado un profundo dolor, pero esto no nos va a desanimar. Vamos a continuar nuestro trabajo, no solo por entregar a los criminales a la justicia, sino hasta desterrar de nuestro país la estela de la delincuencia”.
Gral. Superior Rodrigo Suárez, Comandante Genera de la Policía Nacional del Ecuador


Beneficios
Las diferentes entidades de bienestar social de la Policía Nacional otorgan a los deudos los siguientes beneficios:

DEPENDENCIAS POLICIALES
ISSPOL:
1. Anticipos de gastos funerales hasta $ 1.200 y accede a esta prestación la persona que cancelo los funerales.
2. Seguro de vida o plica policial $ 22.700 (Beneficio que es otorgado a quien el causante haya suscrito en calidad de beneficiarios).
3. Pensión de Montepío de acuerdo al grado y tiempo de servicio
4. Indemnización de seguro de mortuoria que es cancelado a quienes sean calificados en calidad de montepío.

CESANTIA:

1. Devolución de aportes según la siguiente escala:

• De 1 a 60 imposiciones 25%
• De 61 a120 imposiciones 50%
• De 121 a 180 imposiciones 75%
• De 181 a 240 imposiciones 100%

Otras dependencias autónomas

CLUB DE OFICIALES DE LA POLICIA NACIONAL:
1. Póliza de vida o seguro de vida que se cancela a los beneficiarios siempre y cuando el socio se haya mantenido en calidad de socio por lo menos los últimos seis meses.
2. Fondo mortuorio entrega de determinada cantidad de dinero a los deudos.

CLUB DE POLICÍAS
1. Servicios funerarios servicio exequial completo para el socio.
2. Reembolso de servicios funerarios no utilizados.

FUNDACIÓN POLINAL
1. Subsidio mortuorio.