Suicidios alarman en Cotopaxi

En 2012, 19 personas se suicidaron en Latacunga; cinco de ellas, menores de edad. En 2011 hubo 31 casos; de ellos, 15 de adolescentes

Andrea H., estudiante de 13 años de un colegio religioso de Latacunga (Cotopaxi), junto a sus amigas, limpia la entrada de la institución, quita la hierba y recoge la basura.

Entre risas, la adolescente cuenta que hace un año intentó suicidarse cortándose las venas. La idea de la muerte estuvo dando vueltas en su cabeza más de dos años. Y relata que estuvo deprimida gran parte de su niñez debido a la ausencia de su padre, que migró a España.

Cuando cumplió 10 años, su padre regresó al país, pero no para reunirse como familia, sino para casarse con otra mujer con la que había convivido los últimos ocho años en Europa. “Me llevaba muy mal con mi madrastra y con mis papás. También empecé a bajar las calificaciones y sentía mucha ira con la vida”, dijo.

Un día que ya no pudo soportar tanto dolor, tomó un estilete y se cortó en varias ocasiones las muñecas, no con el afán de quitarse la vida. “Solo para sentir dolor y hacerme daño”, explicó.

Semanas pasaron sin que sus padres se dieran cuenta de lo que había hecho, solo se evidenciaron las heridas que cicatrizaban cuando usó una camiseta. “Mi madre me dijo que me amaba y que le cuente qué me pasaba”, dijo.

Durante meses, Andrea recibió ayuda de un psicólogo y, con el apoyo de sus padres, pudo resolver los conflictos que tenía en su casa. “Mis padres siguen separados, pero por lo menos ya no se gritan ni se insultan”, agregó.

Andrea explicó que ya no piensa en suicidarse. Sus dos amigas que atienden al relato la toman de la mano y la abrazan. Luego, continúan con la tarea de limpieza.

cifras que preocupan. Al mes, la Policía Judicial de Cotopaxi (PJ-C) recoge entre dos y tres cadáveres fruto de homicidios o asesinatos. Pero, por suicidios, recogió el mes pasado siete cuerpos, entre estos, de cuatro menores de edad.

En lo que va de 2012, la PJ-C ha reportado 19 casos de suicidio, cinco de menores de edad. El resto tenía entre 18 y 60 años. En 2011 se contabilizaron 31 casos en la provincia; de ellos, 15 de adolescentes de entre 14 y 17 años.

Carlos Murillo, comandante de la PJ-C, explicó que, en el caso de los mayores de edad, tenían deudas impagables, y que, en los de los menores, giraban en torno a los problemas familiares o la migración de uno de sus padres y el consecuente refugio en las drogas.

“El caso que más me impactó fue de una chica de 21 años a la que conocí. Siempre me decía que amaba la vida y que nunca pensaría en hacerse daño. Pero unas tres semanas después, llevamos su cuerpo a la morgue”, contó Murillo. Con la carta en la que se despedía de sus amigos y padres, y con la investigación policial, se determinó que lo hizo porque sufría de graves maltratos por parte de su madre y que, además, se refugiaba en el alcohol.

Justamente, el consumo de licor es un punto en común entre los 19 suicidios producidos este año. Al igual que en la modalidad que, en su mayoría, es la asfixia por ahorcamiento. En 2011 hubo un solo caso de suicidio por ingesta de medicamentos y otro por cortes en sus muñecas.

María Gabriela Mena, vicepresidenta del Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia de Latacunga, explicó que, en base a un estudio, se estableció que todos los menores de edad que se suicidaron tenía problemas familiares, eran maltratados y no se relacionaban con su entorno social. “La edad de la muerte es de 13 a 17 años”, afirmó.

El pasado 4 de marzo el suicidio de Leonel C., estudiante de 23 años de la Escuela Superior Politécnica del Ejército con sede en Latacunga, conmocionó a los habitantes del centro-sur de la ciudad. Las causas no están claras.

Murillo explicó que, en este caso, el joven oriundo de Pichincha arrendaba una habitación a una familia desde hace nueve meses. Cursaba el primer año.

Los propietarios de la vivienda alertaron de la música a alto volumen en la habitación del estudiante desde la madrugada hasta la tarde. Al llamar a la puerta y no encontrar respuesta, intuyeron que algo malo le había pasado. Una persona se paró en un banco para observar por la parte superior de la puerta y vio el cuerpo del joven colgando de una bufanda desde una viga en el techo. En la habitación no se encontró ninguna evidencia de las causas del presunto suicidio.

Según Murillo, los familiares de las víctimas son la principal traba el momento de investigar, pues en algunos casos estarían al tanto de los problemas que motivaron las fatales decisiones. 

Freddy Silva, director regional entrante del Ministerio de Inclusión Econónica y Social, quedó alarmado cuando una de sus asesoras le explicó que otra de las razones por las que, sobre todo mujeres, pudieron haberse suicidado era la explotación sexual.

“En Latacunga no se presentan esos casos, pero sí en otros cantones, como La Maná o Pujilí”, comentó esa funcionaria.

Con esos datos, Silva se comprometió a averiguar el tema. “Son tres días que llevo como director, aún no estoy posesionado, así que no tengo todo el conocimiento de qué estas cosas han estado pasado”, dijo Silva.

Según cifras de la PJ-G, se presentó en 2011 un caso de trata de una menor con fines de prostitución. En este año no hay ningún reporte. “La joven era de esta provincia, había sido llevada con engaños, y los delincuentes le explotaron sexualmente en un burdel”, contó Murillo.

El oficial también comentó que la trata es un crimen invisibilizado. “Es muy raro que hayan denuncias sobre esto, pero no significa que no exista”, dijo.

un plan por la vida. Ante los casos de jóvenes fallecidos, el Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia presentó el mes pasado un proyecto denominado “Yo amo mi vida”. “Se trata de un plan para prevenir el suicidio y ayudar psicológicamente a menores con conflictos”, aseguró Mena.

La presentación de este plan se hizo cuatro días después de la muerte de Leonel. Con él se busca  socializar sobre el suicidio a todos los estudiantes de colegios públicos o privados.

Otra de las acciones es la elaboración de una revista a través en la que se busca recoger todas las actividades y acciones dentro de los temas de niñez y adolescencia del cantón Latacunga.

Indicó que la campaña cuenta con el apoyo de varias instituciones; entre ellas: Colegio de Psicólogos de Cotopaxi, Dirección Hispana de Cotopaxi, Hospital General de Cotopaxi y Centro de Protección de Derechos del Infa.

Mena dijo que otro objetivo de la campaña es capacitar a los docentes de las instituciones educativas y estudiantes de los colegios, indicando que el suicidio es un problema social que está enmarcado en varios aspectos.

Las dos semanas posteriores a la presentación del proyecto, se dieron cuatro suicidios en los sectores Cristo Rey y San José de Pichul, en Latacunga: dos el viernes 20 de abril y los otros dos la semana pasada, hechos que alarmaron a las autoridades policiales, por lo que Murillo calificó de “preocupante” la situación.

Andrea, que intentó quitarse la vida, contó que nunca se ha topado el tema del suicidio en sus clases y negó que alguna vez se le haya capacitado sobre depresión, solución de conflictos, o que haya recibido ayuda de la psicóloga de su plantel educativo.

Sergio B., estudiante del colegio Vicente León, dijo que no ha recibido charlas sobre este tema. En la puerta de ingreso al plantel que a diario recibe a 3 000 estudiantes, se exhibe un cartel de la campaña “Yo amo mi vida”.

El rector Nelson Vaca aseguró que los siete psicólogos del colegio, más el director del departamento vocacional, asistieron hace dos semanas a un seminario que realizó el Consejo Cantonal de la Niñez y Adolescencia, y comentó: “Ha habido casos de jóvenes deprimidos y que han caído en las garras de la droga y el alcohol, pero, gracias a Dios, los detectamos antes de que comentan el error”.

Vaca aseguró que algunos alumnos que han llegado a ser consumidores incluso han caído en las garras de las mafias y se han convertido en expendedores.

En la Dinapén, el jefe a cargo, Rodrigo Cajas, aseguró vía telefónica que no podía atender a la solicitud de entrevista, ya que, según dijo, salió franco hasta el próximo martes.

Fuente: Diario Hoy