Un homenaje sinfónico para Reinaldo Cañizares

Luego de varias semanas de ensayos y muchas horas de planificación, la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, que dirige el maestro David Harutyunyan, está lista para ofrecer con música un homenaje póstumo al pianista Reinaldo Cañizares.

La cita es hoy, a las 19:00, en el Teatro Centro de Arte (km 4½ vía a Daule), escenario al que –junto con los músicos sinfónicos– también subirá el pianista Juan Carlos Escudero.

Antes de las intervenciones musicales, Luisa Caputi, presidenta de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura, hará una exaltación a la memoria de Cañizares, fundador del Conservatorio Rimsky-Korsakov y miembro del directorio de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil. Asimismo, Carmen Chiriboga de Valle, miembro de la fundación, hará, además, una semblanza del fallecido pianista.

Una sinfonía de W. A. Mozart, un cuarteto para cuerdas de D. Shostakovich y un concierto para piano y orquesta Nº 1, de D. Shostakovich, interpretado por Escudero, constan en el repertorio escogido para el tributo a Cañizares.

“Vamos a recordar lo que él (Cañizares) hizo por mí y por muchas personas. Estoy contento por formar parte de su legado y continuar con la obra. Este concierto es un poco reflejo de lo que él nos dejó”, expresa Escudero, quien trabaja como director nacional de arte musical en el Ministerio de Cultura.

Escudero goza de una amplia trayectoria, en la cual ha recibido varios reconocimientos. Entre otros, los premios Internacional ACE 2010 y de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York Inc.

Al igual que Escudero, Caputi recuerda a Cañizares como un impulsor del arte y la cultura ecuatoriana; un hombre muy entusiasta que se tomó la música como una tarea. “Reinaldo nos deja un vacío en el arte y en la cultura nacional. El Teatro Centro de Arte está muy agradecido por la cooperación desinteresada que nos ofreció”, expresa.

Emocionada, Caputi cuenta que fue Cañizares quien la asesoró cuando ella asumió la presidencia de la Fundación Sociedad Femenina de Cultura.

Fuente: Diario El Universo