Una dieta baja en proteínas y sal evita cálculos renales

Empieza como un dolor en el área abdominal o en un costado de la espalda, que se intensifica con el pasar de las horas y alcanza la ingle. Puede dejar de doler, pero aparecen otros síntomas, como vómito, náusea, fiebre, color oscuro en la orina o gotas de sangre en esta.

De esta manera describe el urólogo Jaime Padilla Loor los síntomas que alertan a una persona de que posee cálculos en los riñones, que son los órganos que remueven los desechos que están en la sangre a través de la orina.

Los cálculos renales se forman con pequeños cristales que se originan por sustancias que el cuerpo desecha, y pueden ser inofensivos si la ubicación de estos no obstruye la salida de la orina del organismo, explica Padilla.

Bernardo Cuomo, de la Sociedad Venezolana de Urología, explica que la dieta, la ingesta de líquidos y los factores hereditarios influyen en la aparición de cálculos renales. Sobre la dieta, indica que “el exceso de sal y proteína animal es el principal motivo para que estos se formen”.

Recomienda ingerir de diez a doce vasos de líquido en 24 horas, disminuir la cantidad de sal a menos de 3 gramos en ese tiempo y reducir la proteína animal a no más de 6 a 8 onzas diarias.

Si en la familia hay antecedentes, se aumenta el riesgo, así como en personas obesas, hipertensas y diabéticas, apunta, e indica que una persona puede tener cálculo y ni siquiera sospecharlo, porque no hay molestias. Sin embargo, dice que se puede salir de duda con exámenes como ecos abdominales o ultrasonidos.

Que un cálculo salga depende de la posición que esté en el riñón, si está en la parte superior tiene más probabilidades de salir, en cambio, uno que está en la parte inferior, es difícil, explica, y agrega que la medida de este va de dos milímetros a un centímetro, y cualquiera puede obstruir las vías urinarias.

Cuando el cálculo es menor de un centímetro y está ubicado en la parte inferior se pueden dar medicamentos para que cedan hasta la vejiga y salgan por la orina, pero cuando son muy grandes, existe una salida quirúrgica o esperar a que sean diluidos de forma espontánea, pero esta espera no puede extenderse más de cuatro semanas si hay síntomas, advierte.

El urólogo José Fernández recomienda, además, comer una cantidad moderada de alimentos con calcio, como leche, queso y otros productos lácteos. Una o dos raciones al día es aceptable, dice este especialista, quien realizó una investigación sobre esta enfermedad.

Fuente: Diario El Universo