Una ducha para 90 presos

QUITO.-

“En condiciones infrahumanas”. Así confiesan que se sienten los reclusos en las instalaciones del Centro de Detención Provisional (CDP) de Quito. Todos los detenidos se quejan por la manera en que tienen que pasar sus días mientras se resuelve su situación judicial.

“Estamos uno sobre otro, queremos que las autoridades entren y constaten nuestra situación”, exclamó uno de los reos, que estaba tras las rejas del primer piso del CDP.

Royce Gómez, otro de los procesados, que ahora ve sus días pasar desde el segundo piso del centro de reclusión, contó que la gente tiene que dormir en el piso, en huecos y en el mejor de los casos descansan dos personas en un colchón de una plaza que también está en malas condiciones.

Además, dijo que existen solamente dos duchas para 180 presos. Agregó que los baños no están en buenas condiciones y que el agua que ingieren no es apta para el consumo humano. “La gente a diario sale enfermándose”, denunció Gómez.

Común

Según el detenido, esta es una realidad que se evidencia en los tres pisos del panóptico. Fausto Torres, director del CDP, aceptó que existe una sobrepoblación de personas, pues, según dijo las instalaciones están adecuadas para recibir a 300, pero que actualmente abarcan 767, es decir supera el 150% de hacinamiento.

“Hablamos de un promedio de 15 personas que ingresan, frente a 10 libertades que se despachan diariamente”, reveló.

Según el funcionario, este hacinamiento genera problemas entre los reclusos, como la “violencia, el desorden, y el brote de enfermedades”.

Operativo

La mañana de ayer, la Policía, la Fiscalía y funcionarios del Consejo de la Judicatura de Transición realizaron un operativo en el lugar, en la Cárcel Cuatro y en el centro de reclusión para mujeres de Quito.

La acción coordinada se efectuó para verificar si el listado de presos que manejan los centros de reclusión coincide con las personas que se encuentran encarceladas.

En el CDP, situado en el sector de San Roque, en el centro de la capital, los guías penitenciarios sacaron a todos los reclusos de cada piso para luego tomar lista y devolverlos a su celda.

El juez de garantías penales, Lenín Díaz, nombraba uno a uno a los apresados para verificar su presencia. Sin embargo, cuando mencionó algunos nombres, reinó el silencio.

Torres dijo que la ausencia de algunos detenidos obedece a que ellos salieron a cumplir diligencias judiciales por el proceso que se lleva en su contra.

Aseguró que todas las personas que están en la lista permanecen dentro del panóptico mientras no se resuelva el futuro de su libertad.

Fuente: Diario La Hora