Universidad para adultos mayores en Cuenca iniciará clases en junio

Los lentos pasos de Blanca Judith Aguirre se prolongan por los corredores de la casona del Centro Geriátrico y Gerontológico Miguel León, donde por 72 años se albergan personas de más de 60 años de edad.

Cuando conversa, una tenue sonrisa se dibuja. Opina frontalmente sobre las reformas educativas, tema preferido desde que llegó al lugar por su voluntad. “Estoy de acuerdo en que los profesores trabajen más horas y a cambio sean remunerados justamente”, dice, y recuerda que este oficio lo ejerció por 40 años en escuelas urbanas y rurales.

Su blanca cabellera y los surcos que resaltan en su piel evidencian sus 82 años, pero ella lee, baila y conversa con facilidad. “Así se espanta a la soledad y se aprende”, dice y se entusiasma con la noticia de que habrá una universidad para adultos mayores desde junio, se llamará Aulas de la Experiencia.

La noticia surgió durante la celebración del Día del Adulto Mayor, el año anterior, en un conversatorio que convocó sor Patricia Rodríguez, coordinadora del Centro, para quien los gobiernos hasta ahora se preocupan de este sector como una carga.

“Dar una respuesta a las nuevas pobrezas de la sociedad” motivó a esta también longeva religiosa, de 82 años de edad, a proponer el cambio. “Cuando alguien pide asilo o asistencia, vamos a su casa y lo que más duele es su soledad, a veces están llenos de cosas, pero les falta apego familiar”, asegura.

La idea se consolidó con los docentes universitarios y especialistas en geriatría y gerontología Saúl Chalco y César Hermida.

Hermida aseguró que existen experiencias similares en otros países con cursos, maestrías, créditos, programas modulares y materias según la facilidad del estudiante.

La propuesta es comenzar con programas a distancia o planes abiertos, y el Congreso Interamericano Gerontológico para Políticas Públicas lo aprueba, según Chalco. Una comisión administrativa en dos semanas establecerá un programa de materias.

Se iniciará con enfermería, manejo de tecnologías y arte; en esta última se empezará con literatura y poesía, a cargo de la Unión Ecuatoriana de Escritores Médicos y Artistas; luego habrá danza, canto, piano, jardinería, y museología con el aporte del Museo de Historia de la Medicina. Las aulas se abrirán en el colegio Continental a distancia, el rector Galo Ochoa prestará computadoras.

Estudiar fortalece su espíritu

Con agilidad baja del segundo piso, pasa por el comedor hasta una pequeña sala de lectura, se sienta en un sillón del siglo pasado que conjuga con otras antigüedades de la casa. Cada pieza la eligió con selecto cuidado su propietaria, Alba Encalada.

Con el mismo cuidado y pasión empezó sus estudios universitarios, después de ejercer por más de tres décadas como profesora de primaria.

“Cuando me inscribí, el secretario me preguntó a quién iba a matricular y le dije a la maestra Alba Encalada Zamora. Me dijo que debía venir ella misma, le contesté que era yo y se sorprendió, porque a mi alrededor solo había jovencitos”, cuenta a sus 82 años de edad. El secretario también le sugirió tomar solo tres materias, pero por su ímpetu y organización pidió incluso dos más del segundo ciclo.

Inconforme y con necesidad de servir mejor a los estudiantes del colegio San Joaquín, que fundó en los años ochenta, decidió conseguir su título de tercera enseñanza y se inscribió en la primera promoción, con modalidad a distancia, de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).

También se graduó con sobresaliente y siempre fue la presidenta de curso, conformado por más de 40 estudiantes de todo el país, que culminaron la carrera en el año 2000, cuando tenía 70 años de edad. Luego ingresó a un diplomado con la misma modalidad y en el mismo centro educativo.

En el 2003 obtuvo el título de Doctora en Investigación y Planificación Educativa, con la mejor calificación. Se quedó como evaluadora de los posgrados de la UTPL y es miembro de la Veeduría Ciudadana de Salud de Cuenca.

Encalada está dispuesta a colaborar con la universidad para adultos mayores, “no solo enseñaré, sino que sobre todo me ayudará a enriquecer mi mente y mi espíritu”, aseguró.

Fuente: EL UNIVERSO