Vallenato y rumba en la voz de Carlos Vives

Cantó, bailó, saltó y hasta se dio tiempo para saludar a unos cuantos conocidos entre el público. Un Carlos Vives totalmente entregado se presentó la noche del sábado pasado en el estadio Alberto Spencer de Guayaquil, en un show que formó parte de su gira Como le gusta a mi pueblo, que primero visitó Quito.

Con un cintillo en la cabeza, camiseta y jeans desgastados, el colombiano arrancó el espectáculo a las 21:30 con Déjame entrar, tema con el que puso al público a bailar de inmediato.

Se trató de un concierto especial, se cumplían “veinte años” de la primera vez que visitó Guayaquil. Lo destacó en cada intervalo, en el que aprovechaba además para presentar a cada integrante de su banda.

El segundo tema, Como le gusta a tu cuerpo, continuó con el repertorio, que incluyó canciones de años atrás, como Pa Maite, La gota fría, Fruta fresca, La tierra del olvido, y otros de su más reciente producción, como Volví a nacer. El público solo se sentó en las melodías románticas.

Casi a la medianoche fue el turno del dúo que lo acompaña en la gira: Chino y Nacho. Los venezolanos tocaron por una hora catorce temas entre los que destacaron Sin ti, Don Juan, Niña Bonita y Tu Poeta. La energía del dúo y su cuerpo de baile en el escenario no fueron suficientes para retener al público, que comenzó a dejar de a poco las localidades cerca de las 00:20, luego de más de tres horas desde su llegada. Quedaron los más jóvenes.

Antes del evento se registraron problemas entre los asistentes. Las entradas se vendieron numeradas, sin embargo, los primeros en llegar no respetaron la numeración y generaron desorganización. La cantante guayaquileña Nikki Mackliff abrió el show.

Fuente: Diario El Universo