‘¡Vergüenza, Bankia!’ se grita en desalojo a una ecuatoriana

AGENCIAS | MADRID

“¡Es una vergüenza! Bankia consigue dinero y quiere ponernos en la calle”, denuncia Luz María Reyes. Esta ecuatoriana no entiende cómo el banco español, que recibirá un millonario rescate de dinero público, puede expulsar de sus hogares a familias asfixiadas por la crisis.

Reyes, de 52 años, que trabaja como empleada de hogar y vive con su hija y su nieto de 2 años, escapó ayer al desahucio de su departamento de Aluche, en los suburbios del sur de Madrid, gracias a la intervención de los ‘indignados’ que actúan contra las expulsiones.

Pero Luz María pide que se tomen medidas definitivas “para que termine esta pesadilla”, que afecta a cientos de miles de familias en España.

En un país con un desempleo récord del 24,44%, que afecta a cinco millones y medio de trabajadores, son cada vez más las personas que no pueden devolver sus créditos.

Los desalojos de dueños e inquilinos alcanzaron un máximo histórico en el 2011, con 58.241, el 21,8% más respecto del 2010, según cifras oficiales.

El rescate de Bankia, en el que el Estado inyectará $ 29.200 millones para evitar un derrumbe del sistema bancario, agrava la ira popular.

La crisis de Bankia tiene al país al borde del precipicio. Las principales bolsas europeas se desplomaron ayer, mientras la prima de riesgo española superó los 540 puntos, con lo que marcó un nuevo máximo desde la creación del euro, moneda que también cayó a $ 1,23, la más baja desde julio del 2010.

“¡Bankia engaña, estafa y deja a la gente sin casa!”, “Rescatan al banquero, desahucian al obrero” y “Echar a una familia, me daría vergüenza”, grita con ayuda de megáfonos una veintena de ‘indignados’ ante la llegada de la comisión judicial a casa de Reyes.

Luz María dejó de pagar su crédito en el 2009 tras perder su trabajo. Había contratado un préstamo de interés variable, cuyas mensualidades se dispararon de $ 990 a 1.680.

De los $ 256.000 que pagó en el 2006 por este departamento de 50 m², le quedan $ 245.000 por devolver al banco, después de haber reembolsado durante tres años “casi solo los intereses”, explica.

Bankia subastó el departamento por $ 125.000, así que “se lo quita y reclama $ 162.000” más, agregando los gastos, dice su abogado, Javier Rubio.

Entonces llega la noticia: “La expulsión queda suspendida”, dice Esther Sanz, militante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, según la cual buena parte de las familias expulsadas son clientes de Bankia.

A Luz María le cuesta contener las lágrimas. “Los partidos políticos tienen que solucionar esto, para acabar con tantos desahucios que hay”, reclama.

De cara al futuro, Ricardo Rosado, miembro de los ‘indignados’, se declara pesimista. “Bankia muestra que estamos en una situación catastrófica. Los 29.200 millones de dólares son dineros públicos para salvar el sistema, pero no es suficiente, necesitarán mucho más”.

Las dudas sobre la viabilidad del rescate de Bankia, unidas a la incertidumbre sobre el futuro en Grecia pusieron ayer a España en el punto de mira.

La tensión no cedió luego que el gobierno español negara que hubiera presentado al Banco Central Europeo un plan de recapitalización de Bankia, que el organismo habría rechazado, y de que la Comisión Europea abriera la puerta a dar un año más a España –hasta el 2014– para rebajar el déficit público.