Vuelve amenaza por deslaves

QUITO.-

Luego de un verano intenso, con fuertes incendios forestales que dejaron 3.796 hectáreas afectadas, las autoridades del Municipio de Quito analizan los estragos que estos flagelos dejaron en la ciudad y lo que podría sentirse en invierno, por lo que ya se ha identificado a algunos puntos vulnerables donde podrían ocasionarse posibles deslaves.

Los lugares que estarían en riesgo son: Atucucho, Toctiuco, Guápulo, Puengasí, San Juan, Quitumbe y los sectores cercanos a las zonas devastadas por los incendios forestales.

Augusto Barrera, alcalde de Quito, manifestó que se harán mingas generales para limpiar sumideros y alcantarillas para colaborar en el plan de reforestación y cubrir con plásticos las zonas que puedan sufrir deslizamientos, para que el agua de la lluvia no suavice la tierra.

La Secretaría de Ambiente, por su parte, informó que este lunes a las 09:00, en el Parque Metropolitano, está previsto que el Barrera de a conocer el plan de recuperación y remediación del área vegetal de Quito que ha sido afectado por los siniestros forestales.

El ambiente ha sido afectado

Para Natalia Bonilla, experta en temas ambientales y activista de Acción Ecológica, “los incendios han dejado el suelo erosionado y esto devastó la cobertura vegetal, pues pierde humedad y disminuye la materia orgánica. Durante la época invernal el suelo pierde capacidad de retención de agua y por eso se producen los deslaves”.

Bonilla insiste en que el nuevo plan de reforestación debe tener ciertos parámetros, como: recuperar los bosques, diseñar nuevos montes y áreas verdes y organizar el trabajo con las comunidades afectadas para involucrar a la población en esta remediación.

Gases que afectan

En cuanto a los gases que quedan en el ambiente, producto de los incendios, se trata del dióxido de carbono (CO2) a consecuencia de la combustión; también están los hidrocarburos y el cromo que influyen en los cambios climáticos.

Bonilla señala también que el cromo y los gases poliaromáticos (compuestos frecuentemente utilizados como disolventes de aceites, grasas, caucho, resinas) causan impacto directo en el ser humano, como problemas respiratorios e incluso, si una mujer está embarazada, el bebé podría nacer con algún tipo de deformación física. Además hay riesgo de enfermedades cancerígenas.

Una de las áreas afectadas es la de Zámbiza, parroquia ubicada al nororiente de Quito, donde se quemaron 120 hectáreas por el flagelo registrado el 9 de septiembre. En este sitio, los gases poliaromáticos podrían afectar a la población que habita en el lugar.

Lluvia no causó daños ayer

°  Un aguacero moderado que cayó ayer en el norte y centro de la ciudad, no produjo inconvenientes en el sistema de alcantarillado, informó el Cuerpo de Bomberos Quito. “No hemos reportado taponamientos o inundaciones de ninguna índole en la ciudad”, dijo César Enríquez, vocero de la institución de socorro.

Ayer hubo dos incendios

°  La mañana de ayer se registraron dos flagelos. Uno a las 09:08 en el sector de Ilaló (Tumbaco) y otro a las 09:44 en Chilibulo. A estas emergencias acudieron dos brigadas del Cuerpo de Bomberos y los incendios fueron sofocados, según un reporte del Municipio de Quito.

Fuente: Diario La Hora